Ana Luzón, experta en nutrición: "El ayuno 24 horas puede ser una herramienta estratégica"
Esta experta explica, además, que el mismo resultado se puede lograr por otras vías, como el ejercicio físico constante o una pauta alimentaria bien estructurada.
En el ámbito de la dietética, es fácil dejarse llevar por términos que suenan a ciencia ficción, como la "autofagia" o el "reset metabólico", explica la técnica superior en Nutrición y Dietética Ana Luzón. Sin embargo, ella, como profesional, dice que "su labor es bajar estos conceptos a tierra: el ayuno de más de 24 horas no es un proceso mágico que no se pueda lograr por otras vías, como el ejercicio físico constante o una pauta alimentaria bien estructurada".
En primer lugar, Luzón destaca que éste "no es el único camino hacia la regeneración", como alguna gente cree. "Es cierto que el ayuno prolongado activa rutas de reciclaje celular, pero no tiene la exclusividad", afirma y explica otras opciones. "El ejercicio es el gran activador: una sesión de fuerza o de alta intensidad también dispara mecanismos de limpieza celular y mejora la sensibilidad a la insulina sin necesidad de cerrar la cocina un día entero", afirma la técnica en dietética.
Además, recuerda que "el cuerpo busca eficiencia cuando la energía escasea, ya sea porque no entra (ayuno) o porque la demandamos más (movimiento), así que el beneficio real está en la flexibilidad metabólica, y eso se entrena sobre todo con lo que comes y cómo te mueves cada día".
En segundo lugar, esta experta plantea la pregunta: ¿Cuándo tiene sentido plantearse un ayuno de 24 horas? "No es una invitación general", responde, "pero sí puede ser una herramienta estratégica en contextos muy específicos", asegura. Por ejemplo, "la reconexión con las señales de hambre en personas que necesitan 'recalibrar' qué es hambre real y qué es hambre emocional o hábito".
Otra opción es hacerlo como "descanso digestivo puntual", prosigue Luzón: "Tras periodos de gran inflamación o digestiones muy pesadas, dar un margen de 24 horas puede ayudar a calmar la sintomatología, siempre que se acompañe de una hidratación impecable". Y, una más es como "optimización avanzada": Es decir, "para personas que ya tienen una base sólida, entrenan habitualmente y buscan ese "plus" de eficiencia como parte de un protocolo pautado", resalta esta especialista.
En conclusión, su visión como dietista es que "el ayuno de más de 24 horas se vende a menudo como un 'reto' de superación personal, pero debemos ser pragmáticos. Para alguien con estrés crónico, falta de sueño o una relación complicada con la comida, esto puede ser un estresor innecesario", advierte. Así que, la clave, dice Luzón, "no es dejar de comer 24 horas, sino qué haces las otras 340 horas del mes". "Si tu base es el movimiento y una alimentación densa en nutrientes, el ayuno es solo un accesorio opcional, nunca un requisito imprescindible para estar sano", concluye.
*Ana Luzón es técnica en nutrición y defensora de una alimentación realista, alejada de dogmas y dietas restrictivas. Su enfoque se centra en ayudar a las personas a reconectar con sus señales de hambre y saciedad, integrando la salud física con el bienestar emocional y el contexto de la vida actual. Más información en www.analuzonsalud.es y en Instagram @analuzonsalud.