Adiós a la playa más peligrosa del mundo: uno de los lugares más visitados de Islandia desaparece "inexorablemente"
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Adiós a la playa más peligrosa del mundo: uno de los lugares más visitados de Islandia desaparece "inexorablemente"

Ubicada en el sur de Islandia, muy cerca del pueblo de Vík í Mýrdal y a unos 180 kilómetros de Reikiavik, Reynisfjara es un auténtico espectáculo natural.

Una playa de arena negra en IslandiaGetty Images

Otra joya natural se está perdiendo poco a poco ante nuestra mirada. La playa de Reynisfjara, considerada una de las más hermosas y singulares de Islandia, ha sido durante años un imán para viajeros de todo el mundo. Sin embargo, las lluvias persistentes, el fuerte oleaje y los temporales recientes han acelerado de forma alarmante la erosión del litoral. 

El resultado podría ser la drástica reducción de su extensión, hasta el punto de transformar por completo este enclave legendario y convertirlo en una franja costera mucho más estrecha. De confirmarse, supondría la pérdida de uno de los paisajes más emblemáticos del país, envuelto en historias y tradiciones populares.

El origen de la arena negra

Ubicada en el sur de Islandia, muy cerca del pueblo de Vík í Mýrdal y a unos 180 kilómetros de Reikiavik, Reynisfjara es un auténtico espectáculo natural. Su fama internacional se debe al impactante contraste entre la arena volcánica de tono negro intenso, las imponentes formaciones de basalto y el oleaje del Atlántico que golpea con fuerza la orilla. 

Ese color oscuro tan característico tiene su explicación en el origen volcánico del lugar: la playa está compuesta por restos de lava solidificada y cenizas procedentes de antiguas erupciones del cercano volcán Katla.

Un paisaje de formaciones únicas

Además de su arena oscura, el entorno de Reynisfjara destaca por sus sorprendentes estructuras geológicas. El acantilado de columnas hexagonales de basalto recuerda a un gigantesco órgano pétreo tallado por la naturaleza. Frente a la costa emergen las espectaculares formaciones rocosas conocidas como Reynisdrangar, mientras que al pie del monte Reynisfjall se encuentra la cueva de Hálsanefshellir, otra de las grandes atracciones del lugar.

Durante el verano, los acantilados cercanos se llenan de vida con la llegada de numerosas colonias de frailecillos que anidan en la zona, ofreciendo un espectáculo inolvidable para quienes disfrutan de la observación de aves.

Mitos y relatos populares

Las enormes agujas de roca que se alzan frente al mar, los Reynisdrangar, no solo impresionan por su tamaño, sino también por las historias que las rodean. Según la tradición islandesa, estas formaciones fueron en su día trolls que salían por la noche para arrastrar embarcaciones hacia tierra firme. En una ocasión, la llegada del amanecer los sorprendió antes de regresar a sus refugios, y la luz del sol los convirtió en piedra para siempre.

Otra leyenda narra que unos trolls secuestraron y mataron a una mujer; su esposo, decidido a vengarla, los persiguió hasta lograr petrificarlos, impidiendo que volvieran a causar daño. Así, la playa no solo destaca por su extraordinaria belleza natural, sino también por el halo de misterio que la envuelve desde hace siglos.

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