Desvelan que Ayuso habría usado a un cargo público para ayudarle en la posible compra de un piso en Madrid
Según eldiario.es, el secretario de presidencia de la Comunidad de Madrid gestionó visitas y ofertas para la adquisición de la vivienda. El caso recuerda a la acusación por malversación que se le achaca a Begoña Gómez.

La esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez, se encuentra actualmente a un paso del banquillo acusada de cuatro delitos. Entre ellos, el de malversación por haber echado mano de un asesora de Moncloa para tratar algunos detalles de su cátedra de la Universidad Complutense. Según indica el juez Peinado en su cierre de instrucción, Gómez fue "inductora, cooperadora necesaria y beneficiaria consciente del desvío" de dinero, pues "solicitó, aceptó y aprovechó de forma estable la dedicación de una empleada retribuida por Presidencia a tareas ajenas al cometido institucional del puesto".
Este jueves, eldiario.es publica un caso que se asemejaría bastante al ahora investigado sobre la mujer de Pedro Sánchez. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quería comprarse una casita de 850.000 euros en el barrio de Chamberí. Y para las gestiones de búsqueda de esta nueva adquisición inmobiliaria, siempre según el medio, Ayuso "ha estado utilizando a un cargo público de la Presidencia de la Comunidad de Madrid que le ha hecho los contactos y concertado la agenda de visitas, además de participar en la negociación del precio para la compra".
Ese cargo público de libre designación que se ha ocupado de dichas gestiones ha sido Álvaro Sanz, jefe de despacho de la Secretaría de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Por supuesto, entre sus funciones están la de coordinar la agenda de la presidenta, atender correos electrónicos o recibir visitas. Pero no la de buscarle una casa a la presidenta madrileña, un asunto que entra dentro de la esfera esctrictamente privada de la dirigente del PP.
Para confirmar la información, eldiario.es ha hablado con la persona que enseñó el piso a Ayuso y que concertó hasta dos visitas con Sanz. Éste no ha negado los hechos, aunque ha remitido para cualquier explicación sobre este asunto al jefe de gabinete de la presidenta. Es decir, a Miguel Ángel Rodríguez. Finalmente, Ayuso no se quedó con la casa.
El castigo por un delito de malversación varía según la modalidad y el perjuicio causado, con penas de prisión que oscilan entre los 6 meses y los 8 años. La apropiación de patrimonio público para beneficio propio conlleva de 2 a 6 años (agravable hasta 8 años), mientras que el desvío para fines privados no lucrativos se castiga con 6 meses a 3 años, y el uso para una finalidad pública distinta, entre 1 y 4 años.
Cabe recordar quer la jurisprudencia sólo considera responsables del delito de malversación a quienes tienen capacidad de decisión sobre los fondos públicos, como autoridades y funcionarios que tienen a su cargo fondos o efectos públicos por razón de su cargo. Excepcionalmente, también pueden incurrir en él ciertos particulares legalmente designados, como depositarios de caudales públicos, administradores concursales o personas encargadas accidentalmente de fondos o bienes embargados.
"Su jefe de despacho se pone el traje de Tecnocasa"
Ante esta información, Más Madrid ha registrado ya la comparecencia de Álvaro Sanz en la Asamblea para que explique sus funciones. Además, ha pedido conocer los correos electrónicos y otras comunicaciones del jefe de despacho de la secretaría de presidencia relacionados "con asuntos privados que trasciendan el ejercicio de la presidencia de la Comunidad de Madrid".
"De tener la ilusión de tener una casa a ir por la tercera en una legislatura. La vida le trata bien. Le trata bien Quirón y ahora su jefe de despacho se pone el traje de Tecnocasa para conseguirle su tercer pisito. Pero tenga cuidado, no le vaya a cobrar comisión que eso es ilegal", le ha dicho a Ayuso la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot.
La portavoz socialista, Mar Espinar, también ha hecho una mención a este asunto: "Por la mañana les tiene tapando los chanchullos de su novio y por la tarde buscándole piso. Hay que ver lo que está dando de sí Quirón".
