Bares y restaurantes tendrán la obligación de facilitar al consumidor que pueda llevarse los alimentos que no haya consumido sin coste adicional alguno en envases reutilizables o fácilmente reciclables.
El Congreso ha dado luz verde a esta nueva norma que propone multas de entre 2.000 y 500.000 euros por no contar con planes de prevención, o desaprovechar alimentos aptos para el consumo, entre otros deberes.
En Europa el desperdicio alimentario asciende a 153,5 millones de toneladas al año. Queremos una ley ambiciosa, transformadora, que no se quede en un mero lavado de cara.
Cuando el 7 de junio se aprobó el proyecto de Ley contra Desperdicio Alimentario, sentí un arrebato de alegría. Pero fue algo fugaz, apenas un destello.