El Gobierno de Merz está sometido a una enorme presión: interna, tanto de su socio de coalición como de la ciudadanía, y externa, de una UE que lo necesita para dar pasos contra Tel Aviv. Por ahora, sólo pide a Netanyahu que pare.
Se trata de Karin Prien, una destacada conservadora, nieta de supervivientes de la Shoá y prominente defensora de Israel, que será nombrada ministra federal de Educación, Mujeres y Juventud.
El ultra ha pasado a la historia de la política gala y europea por haber resucitado a la derecha radical, convirtiendo al extranjero en el centro de su mensaje. Sus declaraciones racistas, negacionistas y antisemitas le acarrearon varias condenas.
El símbolo que los nazis obligaron a llevar a los hebreos en guetos y campos de exterminio esta vez añadía un "nunca más", en referencia al ataque de Hamás.
Sostienen que fueron culpables de experimentos médicos, trabajos forzados y otras violaciones de derechos, a veces con resultado de muerte, durante la invasión.
Se cumplen 80 años de una maniobra insólita en la Segunda Guerra Mundial, lograda con una linterna, unos alicates, una pistola, papel de seda... y valentía.
"El judío es el enemigo", lo que gritaba la neonazi Peralta, es una visión más replicada de lo esperado en el siglo XXI. Agresiones, insultos y persecución están a la orden del día.
Irmgard Furchner, que había llegado a fugarse y afronta al fin la justicia, trabajó entre los 18 y los 19 años en la comandancia del campo de Stutthof, en Polonia.
La cadena de comida rápida pregonaba pollo crujiente y queso suave en un día que no es de celebración, sino de recuerdo del evento con que arrancó el Holocausto.
Scholz escuchó las declaraciones con una mirada de alarma y molestia, pero no ofreció una respuesta inmediata. Más tarde dijo que era "inaceptable" relativizar la Shoa.
Boris Romantschenko estuvo en cuatro campos de concentración. Ahora vivía en un bloque residencial que ha sido alcanzado por un proyectil, según su nieta.
Tras décadas de devastación y migraciones por el Holocausto y la represión soviética, la comunidad vivía su esplendor en Odesa. Ahora esa calma se ha acabado.