Drones que duermen y esperan días a su objetivo: así es la guerra de paciencia que libran los pilotos en Ucrania, donde el más rápido ya no gana
Un destacado empresario y formador del sector de los drones admite su sorpresa con una estrategia que les ha obligado a modificar su enfoque de aprendizaje y entrenar "de nuevo desde cero".

La guerra en Ucrania ha cambiado el mundo de nuestro tiempo, pero no solo a nivel geopolítico. El desarrollo de los combates en un frente prácticamente estático y establecido tras cuatro años y casi cuatro meses obliga a estudiar nuevas estrategias. Entre ellas los drones, protagonistas crecientes de los operativos más efectivos y hace no tanto inimaginables.
Pese a lo que pueda pensarse en un primer momento, los ataques no solo consisten en ser más rápido que el enemigo. En numerosas ocasiones, las fuerzas armadas ucranianas y rusas han demostrado que la estrategia más efectiva es esperar.
Taras Berezovets, jefe del departamento de cooperación militar de las Fuerzas de Defensa Territorial de Ucrania, afirmó en la reciente Cumbre de Drones en Letonia que la capacidad de moverse lentamente es absolutamente clave para un piloto de drones de guerra.
Para el alto mando militar hay que operar como un "cazador" y esto implica tener paciencia y esperar mucho tiempo, cual persona en el campo atento a la aparición de la presa.
La estrategia sorprende por su efectividad en un sector acostumbrado a unas dinámicas más deportivas que "no sabe volar drones despacio", como apuntaba en la misma cumbre Viesturs Silenieks, presidente del consejo de administración de Drone Force, empresa encargada de enseñar a pilotar drones, incluso en situaciones de combate.
En una visita junto al equipo de Business Insider el destacado empresario de drones apuntó que su grupo necesita "cambiar su mentalidad", hasta el punto de que "están entrenando de nuevo desde cero" para empaparse de las tácticas ucranianas.
En palabras de Viesturs Silenieks, tanto Rusia como Ucrania están enfocándose en la utilización de los llamados "drones durmientes", que basan sus ataques en la paciencia máxima de sus pilotos. Algunos de ellos han llegado a esperar horas y hasta días antes de lanzarse a por el objetivo.
Nada que ver, en todo caso, con la imagen de 'videojuego' que muchos ajenos al sector se hacen. La comparación no es casual; la señalan incluso los protagonistas, que no han dudado en señalar que los videojuegos sirven como un primer campo de formación para futuros pilotos.
De hecho, efectivos de la unidad especial de drones Typhoon de Ucrania han reconocido a Business Insider que los jugadores de videojuegos son excelentes pilotos de drones, pero el asunto es más complejo que la mera competencia de pilotaje y navegación. "La gente cree que volar un dron militar es como jugar a 'Call of Duty', hasta que se dan cuenta de que no hay opción de reiniciar", lamenta uno de estos operarios.
