Giro en la carrera espacial: en pleno Artemis II, Europa y China sellan su alianza con una misión para prevenir tormentas solares
Tendrá una duración de tres años y España desempeña un papel fundamental.

Durante los últimos días, y especialmente desde el despegue durante la madrugada del pasado 2 de abril, todos los ojos de los aficionados a la astronomía están puestos en el desarrollo de la misión Artemis II.
Sin embargo, también habría que prestar atención a otro lanzamiento que va a llevarse a cabo próximamente: el de una misión conjunta de la Agencia Espacial Europea y la Academia de Ciencias China para estudiar cómo las tormentas solares pueden alterar las comunicaciones en la Tierra.
Un cohete Vega-C lanzará un satélite de 2,3 toneladas bautizado como Smile para situarlo en una órbita terrestre baja desde la que la nave espacial se propulsará hacia una órbita terrestre alta.
Tal y como detallan desde la Agencia Espacial Europea, "en esa órbita final, en forma de huevo, Smile dará una vuelta alrededor de la Tierra aproximadamente cada dos días. Se alejará unos 121.000 kilómetros de la superficie terrestre para observar durante más tiempo las regiones polares del norte, antes de acercarse a menos de 5.000 kilómetros para descargar su valioso archivo de datos en estaciones terrestres en la Antártida y China".
El despegue estaba programado para este jueves 9 de abril a las 6:29 GMT (8:29 en la España peninsular. Sin embargo, un problema técnico relacionado con el cohete ha obligado a posponer el lanzamiento, que en estos momentos no tiene fecha.
Los objetivos de la misión Smile
Tal y como recoge EFE, en la nave Smile se instalarán cuatro instrumentos que servirán para analizar cómo responde la Tierra al viento solar. Ello servirá para mejorar la comprensión de las tormentas solares, las tormentas geomagnéticas y, en general, de la meteorología espacial, que describe las variaciones en el entorno entre el Sol y la Tierra.
Esa clase de tormentas pueden tener un impacto negativo en las actividades humanas, por ejemplo en los sistemas satelitales, y también pueden suponer un riesgo para los viajes espaciales.
Desde la Agencia Espacial Europea aseguran que la misión Smile será "esencial" para mejorar los modelos de predicción de estas tormentas y para proteger mejor las infraestructuras tecnológicas.
La misión tiene una duración prevista de tres años y en ella trabajan unos 250 científicos europeos y chinos. Por parte europea participan 12 países. Además, cabe destacar que el contratista principal del módulo de carga útil (que alberga instrumentos científicos) es Airbus España.
