El Gobierno celebra el acuerdo para reparar a las víctimas de abusos: "El Estado decide la indemnización, la Iglesia católica la paga"
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El Gobierno celebra el acuerdo para reparar a las víctimas de abusos: "El Estado decide la indemnización, la Iglesia católica la paga"

El ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, ha destacado que el Estado "no pondrá ni un céntimo".

Félix Bolaños, en el centro, con el presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello (izquierda), y el presidente de la Conferencia Española de Religiosos Jesús Díaz Sariego.Raúl Salgado

"El Estado decide la indemnización y la Iglesia católica la paga". Esta es, según el ministro de Presidencia, Justicia y Relación con las Cortes, Félix Bolaños, la "clave" del acuerdo que ha firmado el Gobierno con la Conferencia Episcopal Española y la Conferencia Española de Religiosos para reparar a las víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia que ya no pueden acudir a la vía judicial. "Es un paso indiscutible, un paso que hace justicia; hoy saldamos una deuda. Después de décadas de silencio y olvido, pasamos a una reparación justa y abonada por la Iglesia", ha celebrado Bolaños tras la firma del pacto.

Este acuerdo es, según Bolaños, la "respuesta necesaria" que pidió el Defensor del Pueblo en el informe que realizó en 2023 acerca de la pederastia en la Iglesia, unos crímenes "ocultados y negados" por la jerarquía eclesiástica durante décadas. Aquel proyecto, de 770 páginas, no solo recogía el testimonio de 487 víctimas, sino que solicitaba también la creación de un fondo estatal para compensarlas. "Hoy damos cumplimiento al informe", ha reiterado el ministro de Justicia, que ha destacado en varias ocasiones que la reparación "será a cargo de la Iglesia". "El Estado no pondrá ni un céntimo", ha destacado.

El acuerdo alcanzado ofrece la posibilidad de que las víctimas de abusos sexuales por parte de miembros de la Iglesia Católica puedan solicitar la reparación que merecen al no poder hacerlo ya a través de la vía judicial. Hablamos, ha recordado Bolaños, de "centenares de víctimas cuyos abusos se produjeron hace lustros, décadas, abusos que ya estaban prescritos". "Las víctimas, en muchas ocasiones, no tenían más que su propio testimonio; los abusadores, los pederastas, habían fallecido o eran personas muy mayores", ha denunciado. Además, en la mayor parte de las veces la Iglesia ni siquiera investigó los abusos. "Se taparon, se encubrieron", ha dicho Bolaños.

El acuerdo alcanzado por el Gobierno, la Conferencia Episcopal y la Conferencia Española de Religiosos supone la creación de un sistema mixto Iglesia-Estado "para llevar a cabo las reparaciones", que se resume en lo siguiente:

  • El Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes creará una Unidad de Tramitación a la que podrán acudir las víctimas "con todas las garantías de intimidad, protección de datos y acompañamiento". Esta unidad organizará, ayudará y dará soporte para presentar la solicitud de reparación.
  • La solicitud de reparación se trasladará a una Unidad de Víctimas del Defensor del Pueblo, que será la encargada de establecer "la reparación justa y adecuada"; una reparación que puede ser económica, moral, restaurativa, psicológica "o de las cuatro formas simultáneamente". La propuesta del Defensor del Pueblo se trasladará a la víctima y a la Iglesia.
  • Si la propuesta del Defensor del Pueblo "merece conformidad de la víctima y de la Iglesia", entonces este último organismo abonará lo que se haya decidido.
  • Si la propuesta del Defensor del Pueblo no es bien recibida por parte de la víctima o de la Iglesia, se creará una Comisión Mixta con la participación del Estado, la Iglesia y las asociaciones de víctimas donde se tratará de "llegar a un acuerdo para la reparación adecuada y justa". Si en esta Comisión no se alcanzara un acuerdo, "prevalecerá el criterio del Defensor del Pueblo".
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Me llamó Héctor Juanatey, aunque como dice Xoan Tallón, eso no importa, todo el mundo tiene un nombre. Me gusta escribir y contar cosas. En El HuffPost escribo de política, y como política lo es todo, decirles esto es como decir todo y decir nada.

 

Sobre qué temas escribo

En El HuffPost escribo, como ya les dije, de política, que es todo. Si quisieran entrar más en detalle, les cuento: por gustar, me gusta escribir de todo aquello que me preocupa dentro y fuera de la redacción. En los últimos años, por ejemplo, he estado investigando el ascenso de la extrema derecha, una suerte de virus invisible que crece cada día más. Un crecimiento, sin embargo, que también tiene responsables, y en ellos me gusta fijarme, ya sea Elon Musk, Mark Zuckerberg o influencers de ultraderecha con cada vez más adeptos. Pero también la política es causa de la desafección de la que beben los ultras. De ahí que no haya que olvidarse nunca de temas fundamentales como la vivienda; en definitiva, de las condiciones materiales de la ciudadanía. Por ese motivo, también, y desde la cobertura que hice para Público durante el 15M en la Puerta del Sol, en Madrid, he centrado gran parte de mi trabajo en las diferentes reivindicaciones de la movilización social. Sospechen siempre de aquellos periodistas que acostumbran a agobiar con la cantinela de la objetividad. Al final, solo buscan desprestigiar el sentido mismo de la profesión.

 

Mi trayectoria

Pese a todas las advertencias, desde que me decanté por estudiar periodismo (Licenciatura y Máster en Periodismo de Investigación), a excepción de un parón en el que trabajé en discurso y comunicación política, he tenido la suerte de dedicarme a escribir. Empecé en La Voz de Galicia y, tras dejar la terruña (Galicia) y mudarme a la capital en busca de oportunidades laborales, pasé por Público, La Sexta, fui redactor fundacional de eldiario.es, y he escrito para un buen número de medios como Praza.com, la revista Luzes, Playground Magazine, La Marea, Vanity Fair o CTXT. En una ocasión estuve en el campamento de refugiados de Dajla, en el Sahara, y de allí me traje unas breves anotaciones que fueron publicadas como libro, ‘Dajla. Apuntes desde o Sahara’, editado por Praza. En otra, entrevisté a Txema Guijarro, una de las personas que trabajó en el asilo de Julian Assange y Edward Snowden, y esos diálogos se transformaron también en libro, ‘El analista. Un espía accidental en los casos Assange y Snowden’, de Libros del KO. En otro lapso de tiempo, creé junto a los cómicos Facu Díaz y Miguel Maldonado un programa de humor, La Tuerka News, porque tengan claro que sin risas nos vamos a la m*****.

 


 

Cómo contactar conmigo:

Podéis escribirme a hjuanatey@huffpost.es. Se aceptan insultos, siempre y cuando tengan cierta gracia. Estoy en X/Twitter (@hectorjuanatey), Bluesky, (@hectorjuanatey.bsky.social), Instagram (@hectorjuanatey) y TikTok (@hectorjuanatey). Lo curioso es que, en el fondo, me gustaría que desapareciera más de una de estas plataformas.

 


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