Fin de la tregua: la batalla política empieza con Puente en el punto de mira
Algunos cargos populares están pidiendo ya la dimisión del ministro de Transportes: "Los ciudadanos se sienten desprotegidos e inseguros"

La aparente tregua política entre Gobierno y PP por el accidente ferroviario ocurrido a la altura de Adamuz (Córdoba) el pasado domingo, que ya suma 43 fallecidos, parece haberse diluido a las pocas horas.
El Ejecutivo sigue pidiendo tiempo para esclarecer las causas que explicarían por qué el tren Iryo que hacía el trayecto Málaga - Madrid descarriló e invadió la vía por la que circulaba en sentido contrario el Alvia Madrid - Huelva. Sin embargo, el Partido Popular se impacienta, exige respuestas y alza la voz por si el mal estado de la infraestructura está detrás de la tragedia.
Mientras, Vox lleva apretando desde el minuto cero de lo ocurrido y ERC y Junts también exigen respuestas por el accidente de este martes de un tren de rodalies en Gelida (Barcelona) tras la caída de un muro a la vía y que supuso la muerte del maquinista.
Las primeras horas tras el accidente de Adamuz sirvieron para escenificar un cierto entendimiento entre las diferentes administraciones, a diferencia de lo que ocurrió por ejemplo tras la DANA. La del ministro Puente fue de las primeras llamadas que recibió el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, poco después de que se produjera el choque. Ambos corroboraron en sus diferentes comparecencias que hubo interlocución fluida y coordinación en todo momento para ayudar a los afectados. "Cero reproches. No puedo decir otra cosa que chapó", dijo Puente sobre el presidente andaluz en una entrevista. Además, la fotografía conjunta de Sánchez y Moreno en la localidad cordobesa el día después del accidente atestiguaba esa paz política.

Es cierto, eso sí, que en el PP molestó la presencia de la vicepresidenta primera del Gobierno y próxima candidata a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero. La dirigente socialista estuvo presente en la rueda de prensa convocada en Adamuz el lunes y también fue ella, en nombre del Gobierno, quien recibió a los reyes de España durante su visita a la zona. Las críticas, sin embargo, se hicieron con la boca pequeña para no romper ese entendimiento.
Sin embargo, conforme han ido pasando las horas y la cifra de fallecidos aumentaba, las diferencias entre Gobierno y PP han vuelto a florecer. Aún en luto oficial, el PP exige explicaciones y es Juan Bravo quién está dirigiendo las críticas.
"La falta de transparencia está añadiendo gravedad a los accidentes de estas horas. Los ciudadanos se sienten desprotegidos e inseguros", manifestaba el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP este miércoles en una rueda de prensa en Génova. Y aunque dijo que "ya habrá tiempo para pedir responsabilidades políticas", Bravo sostuvo que el Gobierno está "desbordado" y que está intentado establecer un "relato exculpatorio".
El PP mide los pasos, pero la batalla ya se espera, tal y como confirman en privado tanto en el Gobierno como en la oposición. Algunos cargos populares están pidiendo en primer lugar la dimisión de Oscar Puente.
Y con estos mimbres, la semana que viene debería celebrarse la reunión de Sánchez y Feijóo que quedó aplazada el lunes por la tragedia. Al menos, ese el plan de la Moncloa, aunque el PP lo deja en el aire. "No creo que Sánchez nos convoque en este actual contexto para hablar sobre Ucrania. Pero si lo hace, lo valoraremos", indicaban fuentes del equipo de Feijóo.
