La extrema derecha fracasa en su intento por desplegar odio en Ceuta: "Yo, con mi libertad de expresión, le digo que se vaya usted con su racismo a la puta mierda"
Desde la asociación nazi Núcleo Nacional hasta alborotadores como Vito Quiles o el eurodiputado Alvise Pérez, los habituales propagandistas han acudido a la ciudad autónoma para atacar a las personas migrantes, pero no fueron bien recibidos.
Cualquiera diría que los agitadores habituales de la extrema derecha desayunan cada mañana con una de esas tazas engalanadas con frases aleatorias que buscan elevar el ánimo; afirmaciones, por ejemplo, como esa suerte de leyenda que se repite mucho en el mundo de los que venden humo, lo de que crisis, en chino, significa oportunidad. Da igual que sea una dana, el asesinato de un menor de edad, los incendios o, ahora, Ceuta. Todo es una oportunidad para sacar a relucir su discurso racista y xenófobo. Ya sean los nazis de Núcleo Nacional, alborotadores como Vito Quiles o el eurodiputado Alvise Pérez... todos han decidido viajar estos días a la Ceuta tras la entrada en la ciudad autónoma de decenas de miles de personas desde Marruecos, si bien esta vez se toparon con una población harta de propagandistas.
"Hoy simplemente quiero decir al Poder Judicial, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a la madre que parió al último de los diputados, que pueden ir preparando la siguiente sentencia, porque esta nos la pasamos por el forro de los cojones". Son las palabras de la activista nazi Isabel Peralta durante la convocatoria de Núcleo Nacional frente a la embajada de Marruecos en Madrid el pasado 31 de julio, el mismo día en el que anunciaron que el 1 de agosto estarían en Ceuta. Peralta se refería con sus palabras a la condena a un año de cárcel por un delito de odio tras llamar a la violencia contra las personas migrantes marroquíes y/o musulmanas frente a la misma embajada en 2021. Después de romper la sentencia, Peralta levantó el brazo para realizar el saludo nazi y desde el público se proclamó algún "seig heil".
Una decena de miembros de Núcleo Nacional llegaron a Ceuta a media tarde del sábado 1 de agosto y, a los pocos minutos de alcanzar el puerto, comenzaron a recibir los primeros gritos de la población ceutí, que no los quería ahí. Tuvieron que ser escoltados por la Policía Nacional. Un agente le pidió a uno de ellos, embozado, que se destapara la cara, a lo que este contestó que no podía, que a ver si le iban a reconocer en el trabajo. "Si tienes miedo a perder el trabajo, ¿a qué vienes aquí?", se interesó el policía. Sin saber qué contestar, el hombre se retiró atrás y se bajó el balaclava.
Los de Núcleo Nacional, liderados por su principal portavoz, Iván Rico Olivares, se fueron de Ceuta tal y como llegaron, con la única compañía de la Policía Nacional y con el rechazo evidente de la población ceutí. Se organizó incluso una suerte de caravana motera para impedir que pudieran desplegar su odio en la ciudad. En redes dijeron que la Policía les había obligado a irse "bajo amenaza de sanciones administrativas y delito de desobediencia", omitiendo el repudio de los habitantes.
Ese mismo 1 de agosto, también en Ceuta, el eurodiputado Alvise Pérez permanecía enclaustrado en un bar de la ciudad protegido por la Policía. El líder de Se Acabó la Fiesta también había convocado una protesta y, como a los de Núcleo Nacional, tampoco le salió como esperaba. "Estamos sufriendo y venís a aprovechar la situación", le dijo una vecina. "Yo, con mi libertad de expresión, le digo que se vaya usted con su puto racismo a la puta mierda", señaló otro. A este último Alvise Pérez le gritó "fuera" desde la puerta del bar en el que también estaba Vito Quiles. "No te vayas a equivocar, yo estoy en mi país. Aprovecháis la situación para sembrar odio. Eso es lo que sois: odio", contestó el vecino. Al eurodiputado se lo llevaron al Puerto de Ceuta en una furgoneta de la Policía Nacional.
Quien también apareció por Ceuta fue Rubén Gisbert, el excolaborador del programa de Iker Jiménez al que pillaron ensuciándose las rodillas con barro durante la dana. Gisbert viajó a la ciudad autónoma tras dar "un plazo al Gobierno" para que militarizase Ceuta y declarase el estado de sitio. "No lo han hecho... Me es imposible llegar mañana, el domingo estaré en Ceuta", anunció en sus redes. Ya en la ciudad, a la que llegó en helicóptero (o eso quiso mostrar), su presencia pasó totalmente inadvertida. En un vídeo posterior lamentó que apenas hubiera asistido gente a su convocatoria. Pero, según él, había un culpable. "Enhorabuena a los desmovilizadores. Ha venido muy poca gente. ¿Por qué? ¿Para qué había convocado Vito Quiles? Para que todo el mundo fuera a echar al subnormal de Vito Quiles. La gente prefiere ir a echar a Vito Quiles que venir a escucharme. Es lo que hay", razonó Gisbert.
Quiles y Gisbert, antaño compañeros de difusión, llevaron su disputa a las redes en una extraña pelea por ver quién había sido menos querido. "A ver cómo te lo explico sin faltarte al respeto, payaso", escribió el primero. "Tú has venido a Ceuta creyéndote James Bond y no llegas a Torrente. La gente te ha visto arrodillarte en el barro ante su desgracia, no es mi culpa que no quieran más performances", señaló Quiles. "A ver cómo te lo explico, pedazo de puta sionista", contestó Gisbert. "He ido por toda Ceuta con la gente aclamándome por las calles al grito de 'viva España' y a ti te han echado a hostias, que eso es a lo que venías", respondió. Ya fuera mediante el rechazo manifiesto o por incomparecencia, lo cierto es que Ceuta no quiso a uno ni al otro.
Los propagandistas ultras trataron de hacer en Ceuta lo mismo que en Torre Pacheco o en Mocejón tras el asesinato de un niño por parte de un joven español, pero se han topado con un pueblo que no iba a dejarse utilizar. "No queremos que venga gente de fuera a utilizar nuestra mierda para, con su populismo de mierda, ganar votos ahí afuera", resumió el mismo vecino que increpó a Alvise. "No queremos que dividan Ceuta, porque Ceuta la hemos sacado adelante cristianos, musulmanes, hindúes y judíos. Les habrá servido en Murcia, en Almería, pero en Ceuta. Su racismo y su islamofobia no les va a servir aquí", dijo antes de ponerse a corear, junto a muchos otros vecinos, "Ceuta unida y no dividida".
Cuatro días después de producirse esta última crisis fronteriza, por cierto, apareció por Ceuta el líder de Vox, Santiago Abascal. "Abascal, en Ceuta. Donde otros abandonan, Vox da la cara", escribió el partido en sus redes este domingo, 2 de agosto. "¿Da la cara? ¿4 días después?", se sorprendía también en X Fatima H. Hossain, vicepresidenta segunda de la Asamblea de Ceuta y líder del partido Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía. "Aquí los únicos que hemos dado la cara hemos sido el pueblo de Ceuta. Lo vuestro es puro marketing", sintetizó.