Los cribados fallidos del cáncer de mama incendian el debate andaluz: Moreno responde atacando al pasado sanitario del PSOE
La sanidad pública monopoliza el gran cara a cara electoral.

La sanidad pública y, especialmente, el escándalo de los fallos en los cribados del cáncer de mama han marcado este lunes el momento más tenso del debate electoral organizado por RTVA de cara a las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo.
El presidente de la Junta y candidato del Juanma Moreno se encontró desde el inicio del bloque sanitario con un frente común de los partidos de izquierda, que le exigieron explicaciones por los errores detectados en los programas de detección precoz de cáncer de mama.
La polémica ha golpeado de lleno la campaña andaluza después de conocerse que miles de mujeres se vieron afectadas por fallos en los cribados.
Moreno reconoció durante el debate que el problema afectó a 3.217 mujeres, defendió que su Gobierno "pidió disculpas" y aseguró que ya se ha activado un plan de choque con nuevas contrataciones para reforzar el sistema.
Pero la presión política fue inmediata.
"Es impresentable ir a las elecciones sin saber cuántas mujeres han fallecido"
La vicepresidenta del Gobierno y candidata socialista, María Jesús Montero, cargó duramente contra Moreno durante el debate y calificó la situación de "impresentable".
"Es impresentable ir a las elecciones sin saber cuántas mujeres han fallecido", reprochó la dirigente socialista.
También el líder de Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía, elevó el tono y llegó a señalar directamente al presidente andaluz como responsable político de la crisis sanitaria.
"Debería haber dimitido", afirmó.
Por su parte, el candidato de José Ignacio García, de Adelante Andalucía, preguntó directamente si los fallos se debieron a la falta de personal o a la "privatización" del servicio sanitario.
La ofensiva conjunta de la izquierda convirtió durante varios minutos el debate en un intercambio casi monográfico sobre el deterioro del sistema público andaluz.
Moreno responde con una referencia personal: "Mi padre murió esperando"
Lejos de limitarse a defender su gestión, Moreno optó por devolver los ataques mirando al pasado sanitario del PSOE andaluz.
El presidente recordó que su padre falleció después de que, según afirmó, el Gobierno socialista prometiera implantar cribados de cáncer de colon que nunca llegaron a ponerse en marcha cuando Montero era consejera de Salud.
"Me han llamado asesino en sus redes sociales. No sé qué debería llamarles yo", respondió Moreno visiblemente molesto.
El líder popular trató además de situar el foco sobre la herencia recibida por el PP tras décadas de gobiernos socialistas en Andalucía.
Las listas de espera vuelven al centro del choque político
La discusión sobre los cribados derivó rápidamente hacia otro de los grandes asuntos de campaña: las listas de espera.
Montero prometió una ley para garantizar que cualquier andaluz pueda ver a su médico en menos de 48 horas y defendió una "intervención de rescate" para salvar la sanidad pública andaluza.
Según la dirigente socialista, las listas de espera actuales "matan".
Moreno respondió recordando que durante etapas anteriores de gobiernos del PSOE e IU se llegaron a registrar demoras sanitarias de hasta 1.275 días y aseguró que su Ejecutivo ha tenido que "aflorar" más de medio millón de pacientes que no figuraban oficialmente en las listas.
Tanto Maíllo como García coincidieron en exigir una reducción urgente de las esperas sanitarias y acusaron al Gobierno andaluz de incumplir promesas realizadas en la campaña de 2018.
Vox lleva el debate hacia la inmigración
Mientras el resto de candidatos centraban el fuego cruzado en los cribados y la gestión sanitaria, el candidato de Manuel Gavira, de Vox, optó por vincular directamente el "colapso" de la sanidad andaluza con la inmigración.
Gavira criticó que se destinen recursos públicos "a quienes llegan a Andalucía" mientras existen problemas en centros de salud o ayudas para mayores.
El dirigente de Vox acusó tanto a PP como a PSOE de ser responsables históricos del deterioro de los servicios públicos andaluces.
La sanidad domina la recta final de campaña
El debate de RTVA confirmó algo que ya se intuía en la campaña andaluza: la sanidad pública se ha convertido en el principal campo de batalla electoral a menos de una semana de las urnas.
Y especialmente los fallos en los cribados del cáncer de mama, que han colocado al Gobierno andaluz bajo una presión creciente en plena carrera hacia el 17-M.
Con los candidatos endureciendo el tono y la oposición tratando de convertir el asunto en símbolo del deterioro sanitario, la gestión de Moreno afronta ahora uno de sus momentos políticamente más delicados desde que llegó a San Telmo.
