BLOGS
13/04/2016 07:32 CEST | Actualizado 13/04/2016 07:32 CEST

Garoña va al Congreso, ¿irá Soria?

garoñaLa vieja central nuclear no es rentable, y así consta, entre otros lugares, en su orden de cese de explotación. Y así lo ha dicho, ni mas ni menos, que el presidente de Iberdrola. Y lo será menos si tiene que hacer alguna inversión en seguridad, por pequeña que esta sea. Pero reconocerlo es descubrir el camino que seguirá el resto del parque nuclear, y esto no lo admite Soria, ni en funciones ni sin ellas.

Decía yo en 2012, también en 2013 y lo repito en 2016 que los interesados en salvar Garoña, como el ministro de Industria en funciones, están hundiendo al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Y sigo lamentando no equivocarme porque la seguridad nuclear creo que es vital, aunque parece que a Soria, el presidente del CSN y a los consejeros, , a excepción de la consejera Narbona, poco les importa, y son capaces de sacrificar reglamentos, personal técnico y hasta ignorar al mismo Parlamento de España si es necesario con tal de que la vieja central nuclear siga produciendo residuos radiactivos.

Hoy el Parlamento vuelve a pedir que no la abran, entre otras cosas porque la lista de exigencias para su puesta en marcha no tiene fin. A las actualizaciones derivadas del envejecimiento, se suman las derivadas de las exigencias de mejoras tras el accidente de Fukushima. Pero aún hay más: la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) le exige una torre de refrigeración si se vuelve a poner en marcha; y además, está concesión de la CHE puede caducar en julio cuando su orden de cese definitivo de explotación cumpla los tres años y un día. Muchos problemas por una pequeña, envejecida e innecesaria nuclear. Y ¿por qué?

Porque Garoña no es lo importante, sino la posibilidad de que sea la primera en conseguir algún tipo de respaldo para aumentar su vida útil de 40 a 60 años. La vieja central nuclear no es rentable, y así consta, entre otros lugares, en su orden de cese de explotación. Y así lo ha dicho, ni mas ni menos, que el presidente de Iberdrola. Y lo será menos si tiene que hacer alguna inversión en seguridad, por pequeña que esta sea. Pero reconocerlo es descubrir el camino que seguirá el resto del parque nuclear, y esto no lo admite Soria, ni en funciones ni sin ellas. El Parlamento, en su mayoría, todos menos el PP, le van a pedir su cierre y, vaya o no vaya a rendir cuentas al Congreso de los Diputados, tiene la obligación de pararla para siempre ya.