Carlos Maldonado, chef con estrella Michelin, contra el mito del cocinero pobre: "Es muy bonito decir 'tengo una estrella, yo no soy rentable'"
El maestro culinario subraya que la ganancia económica hace parte fundamental del negocio.
Emprender es un proceso lleno de aprendizaje, en el cual cualidades tales como la persistencia y la resiliencia salen a relucir para alcanzar el éxito. Un gran ejemplo de ello es la historia del destacado chef español, Carlos Maldonado.
Nació en 1991 en Talavera de la Reina; en sus primeros años se desempeñó como vendedor ambulante junto a su padre, con quien comercializaban quesos, embutidos, entre otros productos alimenticios.
En entrevista con el canal de YouTube especializado en la industria de la hotelería, Talent Hostelería, Maldonado retrata su trayectoria; así mismo detalla sobre la actualidad de su profesión.
El talaverano comenta que con el pasar del tiempo la labor de vendedor ambulante se ha ido deteriorando; fue por ello que decidió migrar hacia el campo culinario, aunque en primera instancia empezó ejerciendo otras labores dentro de la cocina.
“Me dieron una oportunidad en el campo de golf de Talavera de la Reina, eh, no como cocinero, sino de friega. Buah, mira, el probar esa sensación, la sensación de sentirse útil, es algo fantástico”, comenta.
Maldonado resalta la confianza que siempre ha mantenido su madre sobre él, a tal punto que en el 2015 lo inscribió a la tercera edición del concurso televisivo gastronómico Máster Chef. “Ella decía: "'Te voy a apuntar que vas a ganar’", recuerda.
Dicho y hecho, Maldoando ganó la competición y, como parte del premio, el programa le otorgó una matrícula a un máster en el prestigioso instituto culinario Basque Culinary Cente de San Sebastián.
Actualmente, es el propietario y maestro culinario de Raíces, un restaurante ubicado en su ciudad natal, reconocido por sus innovadores platos de la cocina castellano-manchega. Además, en diciembre del 2020, el establecimiento fue reconocido con una estrella Michelin.
La perspectiva de Maldonado sobre la rentabilidad
El chef es tajante y manifiesta que la utilidad económica hace parte de la industria gastronómica, aunque algunos expresen lo contrario. Incluso confiesa que se arrepiente de haber percibido, en primera instancia, su restaurante como un pasatiempo. “No lo vimos, lo vimos como un hobby, no lo vimos como una profesión y eso fue un gran error”, declara.
En este sentido, hace hincapié en la importancia de la ganancia económica dentro de la restauración. “Si va gente a comer, si la gente va a comer, debe ser rentable. Aquí no echamos 12 horas para no ganar dinero", complementa.
“Es muy bonito decir ‘tengo una estrella, yo no soy rentable. Pero si estamos trabajando aquí un equipo, estamos trabajando seis familias, ojo, eh, o somos rentables o nos vamos al carajo”, concluye.