Desalojadas 500 personas por el incendio de Soneja en una jornada crítica con varios fuegos activos en España
Las altas temperaturas elevan al máximo el riesgo de incendios forestales en gran parte de España.

Oleada de incendios en la Península, en plena segunda ola de calor. Especial atención al incendio forestal declarado este domingo en Soneja (Castellón), que ha obligado a desalojar a unas 500 personas del municipio vecino de Azuébar, según informó Efe, mientras los servicios de emergencia continúan trabajando para frenar un fuego cuya evolución ha sido desfavorable durante buena parte de la jornada.
La situación en Castellón ha sido la más preocupante del día. La Generalitat Valenciana llegó a activar la Situación 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF), el nivel previsto cuando un incendio puede afectar gravemente a la población y requiere la incorporación de medios extraordinarios.
El humo y el avance de las llamas obligaron a evacuar a medio millar de vecinos, muchos de ellos residentes temporales que pasan el verano en Azuébar.
El incendio de Soneja, el más preocupante de la jornada
El fuego se declaró entre las 13:30 y las 14:00 horas en la zona del corral de Amorós, en el término municipal de Soneja, y rápidamente se propagó hacia Azuébar.
Para combatir las llamas se movilizaron diez medios aéreos, además de un amplio dispositivo terrestre. Incluso se cerró temporalmente el Puerto de Sagunto para facilitar que los helicópteros pudieran cargar agua con mayor rapidez durante las labores de extinción.
El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, confirmó desde el Puesto de Mando que unas 500 personas tuvieron que abandonar sus viviendas. Parte de ellas regresaron a sus residencias habituales, mientras que otras fueron trasladadas al centro cultural de Soneja, donde recibieron alojamiento y avituallamiento para pasar la noche.
Las autoridades mantienen la vigilancia sobre la evolución del incendio debido a las elevadas temperaturas, el viento y el bajo nivel de humedad, factores que favorecen la propagación del fuego.
Andalucía y Cataluña también movilizan importantes dispositivos
La jornada también ha sido complicada en otros puntos del país. En Beas de Granada, el Plan Infoca continúa trabajando para controlar un incendio forestal declarado en el paraje Camino del Cortijillo. En las labores participan cuatro helicópteros, dos aviones de carga en tierra, una autobomba y más de cuarenta profesionales especializados.
Mientras, el incendio declarado el sábado en Morón de la Frontera (Sevilla) quedó estabilizado a última hora de la tarde. Durante toda la jornada trabajaron sobre el terreno un helicóptero semipesado, dos aviones de carga, un buldócer, una unidad médica y 44 efectivos del dispositivo andaluz.
En Villanueva del Río y Minas, también en Sevilla, el fuego permanece controlado y continúan únicamente las tareas de liquidación para evitar posibles rebrotes.
En Sant Andreu de la Barca (Barcelona), un incendio de vegetación forestal obligó a confinar de forma preventiva la Colònia Palau y la calle Clavell mediante una alerta ES-Alert enviada a los teléfonos móviles de los vecinos.
Los Bombers de la Generalitat desplegaron once dotaciones terrestres y cinco medios aéreos para frenar un fuego que llegó a quemar con gran intensidad, aunque posteriormente evolucionó de forma favorable.
Un accidente durante las labores de extinción en Huesca
La jornada también dejó un susto en Loporzano (Huesca), donde un helicóptero que participaba en las tareas de extinción de un incendio cayó al embalse de Montearagón durante una maniobra de carga de agua.
La piloto de la aeronave, perteneciente a la base de Boltaña, consiguió salir ilesa del accidente, según informaron los servicios de emergencia.
El calor extremo mantiene a España en alerta
Todos estos incendios coinciden con el inicio de la segunda ola de calor del verano, que vuelve a situar las temperaturas por encima de los 40 grados en numerosos puntos del país.
Las condiciones meteorológicas previstas para los próximos días —temperaturas muy elevadas, vegetación extremadamente seca y humedad relativa baja— mantienen el riesgo de incendios forestales en niveles muy altos en amplias zonas de la Península.
Los servicios de emergencias insisten en extremar las precauciones, evitar cualquier actividad que pueda originar un fuego y seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades en las zonas afectadas, donde los dispositivos continúan trabajando para estabilizar los incendios y evitar que las llamas sigan avanzando.
