"Encanto auténtico, lejos del turismo de masas": así vende la prensa alemana los rincones de Mallorca que muchos locales querrían proteger
Una publicación que escandaliza a los vecinos.
Mientras Mallorca sigue debatiendo cómo frenar los efectos del turismo masivo, parte de la prensa internacional ya dirige la mirada hacia los pocos lugares que aún conservan un ritmo más pausado.
Y lo hace con un mensaje que se repite cada verano: descubrir la "Mallorca auténtica", intentando huir de la masificación. El problema es que muchos de esos rincones dejan de ser desconocidos en cuanto aparecen en justamente en esas publicaciones que los presentan como "secretos".
Ese es precisamente el enfoque del diario alemán Der Westen, el cual invita a sus lectores a escapar del turismo de masas recorriendo algunos de los enclaves menos concurridos de Mallorca.
Los "tesoros escondidos" que dejan de serlo
Entre las recomendaciones figura el Castell d'Alaró, una fortaleza situada en la Serra de Tramuntana que el medio presenta como un destino ideal para senderistas gracias a sus espectaculares vistas y a un recorrido que atraviesa bosques y antiguos caminos de piedra.
También propone visitar Lloseta, un municipio situado cerca del conocido y turístico pueblo Fornalutx, pero mucho menos frecuentado. Der Westen lo define como un lugar donde “todavía puede disfrutarse del auténtico ambiente mallorquín” y de una experiencia "lejos de las multitudes".
Sin embargo, ese tipo de publicaciones alimenta una dinámica cada vez más cuestionada: convertir los últimos espacios tranquilos en nuevos reclamos turísticos. Lo que hoy se vende como un refugio frente a la masificación puede acabar, precisamente, perdiendo aquello que lo hacía especial.
Publicidad internacional vs protestas locales
El reportaje también recomienda restaurantes de comida tradicional, como Moli den Pau, en Sineu, un local frecuentado por residentes al que describe como un establecimiento donde "no hay ambiente de fiesta ni bullicio turístico".
Una publicidad que ha escandalizado precisamente a los vecinos del municipio y de los alrededores, quienes temen que presentar estos negocios como 'lugares donde van los locales', despierte todavía más interés entre los viajeros haciendo que estos sitios se masifiquen o incluso que suban los precios.
Mientras tanto, Mallorca continúa protagonizando protestas contra la saturación turística, el acceso a la vivienda, la saturación de las carreteras y el transporte público y la presión sobre muchos de sus enclaves más queridos.
En ese contexto, la promoción de lugares todavía desconocidos genera un debate creciente: ¿Se intenta repartir mejor el turismo o si simplemente se desplaza la masificación hacia los pocos rincones que todavía habían logrado escapar de ella?