Èric Besora, piloto de avión: "Si alguna vez ve bajar las máscaras, póngasela usted primero y luego ayude a quien quiera"
El comandante explica por qué hay que actuar rápido en caso de emergencia.

En cada vuelo comercial, antes del despegue, la tripulación recuerda un gesto que puede resultar decisivo en caso de emergencia: si en algún momento caen las máscaras de oxígeno, hay que colocársela primero uno mismo. A miles de metros sobre el suelo, una pérdida de presión puede dejar a una persona sin capacidad de reaccionar en cuestión de segundos. Por eso, esa indicación rutinaria forma parte de un sistema pensado para ganar tiempo.
En este contexto, el comandante Èric Besora, piloto de Airbus A320 y divulgador en redes, ha explicado con ejemplos sencillos cómo funciona la presurización de un avión y por qué hay que actuar rápido si caen las máscaras de oxígeno. Según ha detallado en un hilo publicado en X, este gesto puede marcar la diferencia cuando el margen de reacción se reduce a apenas unos segundos.
Para aclarar el fenómeno, Èric pone el ejemplo de los alpinistas al Everest con máscaras de oxígeno: “Cuanto más arriba estamos, el aire es menos denso y nos cuesta más respirar”. Por eso, dice, las cabinas comerciales se mantienen presurizadas para que el interior equivalga, como mucho, a la cima de una montaña modesta como el Pedraforca (unos 2.500 metros), aunque el avión vuele a muchos kilómetros de altitud.
¿Cómo funciona esa presurización?
En su hilo el piloto describe que el aire que entra por los motores se filtra y acondiciona, se introduce en la cabina y se regula mediante válvulas que controlan la salida. El sistema es mayoritariamente autónomo: reduce ligeramente la presión del avión para que el ascenso sea más suave, la mantiene durante el modo crucero y la disminuye más lentamente durante el aterrizaje para el confort de los pasajeros.
Cuando el avión ya está en tierra, la válvula de cola se abre por completo para liberar toda la presión. “Aun así, a veces puede quedar algo de presión dentro del avión, y eso puede ser peligroso”, advierte Èric, por eso la tripulación de cabina revisa que no quede presión residual antes de abrir la puerta. De esta forma, se garantiza que el desembarque se realiza con total seguridad.
¿Qué ocurre en caso de despresurización? “Si dentro de la cabina la presión empieza a bajar y se alcanza la que tendríamos a unos 4.200 metros, las máscaras se desplegarán”, asegura el piloto. Al colocarlas, unos generadores suministran oxígeno entre 13 y 22 minutos, tiempo suficiente para que la aeronave descienda a una altitud en la que se puede respirar con normalidad, situada en torno a los 3.000 metros.
Èric insiste en un dato que muchas personas desconocen y que marca la diferencia en una emergencia: el llamado “tiempo de conciencia” a gran altitud puede ser muy breve. “Si alguna vez ve bajar las máscaras, póngasela usted primero y luego ayude a quien quiera”, concluye. Esto se debe a que si la despresurización ocurre en crucero, una persona puede tardar solo entre 15 y 20 segundos en perder el conocimiento, por lo que la rapidez al ponerse la máscara es crucial.
