Escándalo en la academia militar más prestigiosa: un capitán es degradado por lo que la Policía encontró escondido en su habitación
Afirman que se hizo por venganza después de que una semana antes le desaparecieran varios objetos personales.

El ejército de Sandhurst, Real Academia Militar Británica fue foco de noticias y artículos después de que un capitán del ejército se llevara un altavoz valorado en 400 libras esterlinas, equivalentes 460,69 euros aproximadamente, en lo que consideró "un acto de petulancia", recoge The Telegraph.
Los hechos ocurrieron después de que a George Innes, el mencionado capitán de 30 años, le desapareciera de su habitación en el cuartel de Londres su cuaderno, el cargador de su portátil y su petaca.
Como acto de venganza, decidió tomar el altavoz del comedor. El personal del bar fue quien se percató de que faltaba el material, dando aviso rápidamente a la Real Policía Militar (RMP), quien comprobó que era Innes el que se lo había llevado, ya que había registrando su nombre para cogerlo
A los tribunales
El Tribunal Militar de Bulford declaró culpable al capitán que, tras la sentencia que afirmaba que había cometido tales actos, fue rebajado a la categoría de teniente: "En el peor de los casos fue un acto de venganza, en el fue un acto de petulancia", afirmó la fiscal adjunta, Jane England.
Por su parte, el defensor del capitán Christopher Martin insistió en que la intención de George siempre fue devolver el altavoz y puntualizó que todos los enseres personales que el militar dejó en su habitación jamás habían sido recuperados, incluida una carta muy personal que le había escrito a su progenitor.
Reconstrucción de los hechos
Para tomar esta decisión, se hizo una reconstrucción de los hechos hasta llegar al punto de tal sentencia. El teniente comandante, Luis Canosa, resumió que el 25 de mayo de 2025 el capitán tenía en su poder Sonos Move 2, propiedad de los miembros del comedor del cuartel londinense.
Innes ya había permanecido varios días en el cuartel para dar una conferencia en el pasado marzo. En su habitación le fueron supuestamente sustraídos ciertos enseres personales, entre los que se encontraba un cuaderno y un cargado portátil, entre otros. "Regresó al comedor una semana después para encontrar sus objetos, pero al no encontrarlos, se llevó el altavoz", sostuvo Canosa.
Canosa, en sus declaraciones, recoge que el autor "se arrepentía de haber tomado el altavoz y que estaba esperando la oportunidad para devolverlo" después de que la RMP lo encontrara en la habitación que ocupaba.
Ven que lo hizo por venganza
Ante todos estos hechos, el teniente Canoso afirmó que el acto se cometió por venganza por las pertenencias que le habían sido sustraídas de su habitación la semana anterior. El mismo consideró que no responde a un descuido, sino que fue un acto deliberado.
"Llevó el altavoz a su propio cuartel, a unas 70 millas de distancia por carretera, y se tomó la molestia de registrarlo con su propio nombre", remarcó, lo que le dio la señal al juez para dictaminar que, si bien el hecho de cogerlo puede ser algo impulsivo, retenerlo un mes no lo es tanto.
