Europa ignora 131 estudios y más de 100 científicos lo denuncian: el problema es el cigarro, no la nicotina
Los investigadores le han pedido, por carta, a Ursula von der Leyen una regulación diferenciada entre los productos alternativos y el tabaco tradicional.
Un total de 113 científicos europeos independientes y expertos en salud pública han firmado una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la que le han pedido que la futura regulación del tabaco y la nicotina se base en la evidencia científica.
En ese sentido, los investigadores le han trasladado a la dirigente comunitaria que los productos alternativos no deben ser tratados de forma equivalente al tabaco tradicional, ya que el nivel de riesgo es diferente.
En la misiva, los científicos han asegurado que el planteamiento regulatorio que la Unión Europea ha puesto sobre la mesa para los productos con nicotina no está respaldado por la ciencia, ya que ignora 131 estudios científicos relevantes que no han sido incorporados al análisis de impacto regulatorio de la Comisión Europea.
Lo que dice la evidencia científica, siempre según la versión de los más de 100 expertos que han firmado la carta, es que el principal daño del tabaquismo se debe a la combustión del tabaco, que es la responsable de la mayor parte de la mortalidad prematura y de las enfermedades asociadas al consumo de cigarrillos.
En consecuencia, los investigadores defienden que las alternativas sin combustión (una categoría que abarca productos como el tabaco calentado, los cigarrillos electrónicos o las bolsas de nicotina) deben regularse de una forma diferenciada al tabaco tradicional.
El estudio de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de Francia que diferencia fumar de vapear
La reclamación de ese grupo de 113 científicos es compatible con la conclusión a la que llegó un reciente estudio acerca de los riesgos para la salud que implica la utilización del cigarrillo electrónico. El mismo fue realizado por la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria de la Alimentación, el Medio Ambiente y el Trabajo de Francia (ANSES).
Según ese trabajo, el vapeo "no es lo mismo que fumar, el riesgo es menor". El motivo de que el riesgo sea inferior en el consumo de cigarrillos electrónicos es que muchas de las sustancias nocivas que se encuentran presentes en el humo del tabaco están ausentes en el aerosol del vapeo.
Además, la investigación de ANSES señaló que las sustancias tóxicas que sí que fueron detectadas en los aerosoles de los cigarrillos electrónicos, se identificaron en concentraciones considerablemente inferiores a las medidas en el humo del tabaco convencional.