Fernando Martínez Freiria, experto en víboras: "Parecen lentas, pero la mordedura se produce en milisegundos"
"En España, cada dos años muere alguna persona", indica el especialista.
El verano es época de relajarse, de disfrutar, pero también de visitar lugares desconocidos en los que puedes encontrarte de manera inesperada con animales que, si no se adoptan las precauciones adecuadas, pueden causar problemas.
Un ejemplo de ello es la víbora, un reptil cuya mordedura puede llegar a ser mortal. En el sitio web de la Asociación Herpetológica Española explican que "si te pica una víbora en España puede ser una de las tres especies que tenemos: Víbora hocicuda (Vipera Latastei), Víbora cantábrica o de seoane (Vipera seoanei) o la víbora Aspid o pirenaica (Vipera aspis)".
"Aunque la culebra bastarda o la culebra de cogulla también tienen veneno, éste es inocuo para el ser humano salvo contadas excepciones y es muy difícil que llegue a inyectarlo. Solo las tres especies de víboras ibéricas representan un peligro real de intoxicación", añaden desde la Asociación Herpetológica Española.
Por su parte, Fernando Martínez Freiria, profesor de Zoología de la Universidad de Santiago de Compostela y experto en la especie, ha destacado, en declaraciones a El País, que las víboras "parecen lentas, pero la mordedura se produce en milisegundos".
"En España hay entre 100 y 150 ingresos hospitalarios anualmente"
Cabe destacar que las víboras tan solo muerden si se pisan o se intenta capturarlas o matarlas, es decir, si se sienten amenazadas. De hecho, son animales huidizos, por lo que la creencia de que persiguen a los humanos no es cierta. En cuanto a su letalidad, el especialista en víboras tranquiliza a la población señalando que "en España se dan entre 100 y 150 ingresos hospitalarios anualmente, pero solo cada dos años muere alguna persona".
Si se sufre una mordedura, se debe acudir rápidamente a un hospital, se debe permanecer en reposo y la parte del cuerpo afectada tiene que ser inmovilizada ya que la actividad muscular y física aumenta la frecuencia cardiaca y produce un mayor grado de absorción de veneno.
Además, desde El País detallan que hay que "mantener la extremidad afectada por debajo de la altura del corazón y no manipular la herida, salvo una limpieza superficial con agua y jabón. No se debe utilizar alcohol, porque en contacto con el veneno genera sustancias tóxicas".