Ni agentes ni inversores: los porteros del barrio de Salamanca deciden quién se queda un piso antes de que salga al mercado
Los porteros pueden llegar a recibir comisiones de decenas de miles de euros en las operaciones de compraventa de inmuebles.

El barrio de Salamanca es el más exclusivo de Madrid. En esa zona, las viviendas, si son grandes, pueden llegar a costar varios millones de euros. Pese a ese precio, los inmuebles del barrio de Salamanca son muy demandados y suponen una gran oportunidad de obtener importantes beneficios tanto para los agentes inmobiliarios como para los inversores.
El objetivo principal de gran parte de esos trabajadores es poder tener acceso a la compra de viviendas antes de que salgan al mercado para poder remodelarlas y venderlas a un precio muy superior al de adquisición (a veces incluso el doble).
Y ahí es donde entran en juego quienes primero saben si una vivienda va a ser vendida: los porteros del barrio de Salamanca. Tal y como ha desvelado El País en un reportaje, los porteros no dan ese aviso de manera altruista sino que reciben comisiones de decenas de miles de euros si aportan esa valiosa información a los inversores y agentes inmobiliarios y la operación de compra del inmueble se acaba cerrando.
Se podría decir que los porteros son, en muchas ocasiones, los encargados de decidir quiénes se quedan los pisos del lujoso barrio madrileño sin necesidad de que lleguen al mercado inmobiliario. Los elevados sobresueldos que se pueden obtener como portero en el barrio de Salamanca están provocando que se trate de un puesto de trabajo cada vez más cotizado.
Cada uno de los porteros de la mencionada zona de la capital acumula decenas de tarjetas de contacto de inversores y agentes inmobiliarios que han tratado de posicionarse como los primeros para recibir el 'chivatazo' de si una vivienda puede quedarse vacía por motivos como muertes, divorcios o mudanzas.
No existen recompensas fijas para los porteros, pero hay quienes han llegado a negociar comisiones de entre un 5% y un 10% de cada operación. Y esos porcentajes, teniendo en cuenta las grandes cifras que se mueven en las compraventas de casas en el barrio de Salamanca, suponen mucho dinero. "He llegado a cobrar 50.000 euros por avisar a un inversor extranjero de que la del 2ºB acaba de fallecer", ha ejemplificado, en declaraciones a El País, uno de los porteros del exclusivo barrio.
