Juan José Bonnín, 59 años, profesor de instituto en Ibiza: "Tengo plaza de funcionario, comparto piso y pago 400 euros por habitación"
Un profesor de secundaria y FP con plaza en Ibiza cuenta a El HuffPost cómo le afecta la crisis de vivienda a él y a otros empleados públicos.
Hoy hace las maletas y se marcha de su piso de alquiler. Volverá en septiembre, cuando comience el nuevo curso. Podría ser la situación de cualquier estudiante universitario que regresa a casa de su familia para disfrutar del verano. Sin embargo, el protagonista de la escena no es un chaval que acaba de terminar los exámenes. En realidad, los exámenes los evalúa él. Tiene 59 años, plaza de funcionario desde 2015 y trabaja como profesor en Ibiza.
A Juan José Bonnín la crisis de vivienda le golpea de lleno, al igual que sucede con otros funcionarios (y no sólo del ámbito educativo) que trabajan en la isla. Su caso puede resultar paradigmático, pues cada mes de junio se expone a la misma problemática que muchos profesores: se queda sin piso hasta septiembre. Los propietarios aprovechan julio y agosto para destinar las viviendas a los turistas.
Lo que deberían ser unos meses de vacaciones y descanso para trabajadores como Bonnín, en Ibiza se convierten en un período de incertidumbre y ansiedad. "Soy de Mallorca, así que me iré allí, alquilaré un piso o me quedaré en casa de mi hermana, pero ella tiene su vida, su familia...", detalla este profesor de Informática en secundaria y FP a El HuffPost.
Durante el curso comparte piso con otros dos profesores, paga 400 euros por una habitación y asegura que el precio es bajo para las exigencias del mercado actual. "Es un coste económico para ser Ibiza, los dueños se portan bien porque son profesores y personas concienciadas, y también es verdad que el piso se encuentra como nos lo entregaron hace diez años", explica Bonnín. En aquel entonces abonaba 250 euros por un dormitorio.
Sin embargo, en caso de que aumentasen más la renta, reconoce que "no sabría lo que hacer", ya que no puede "pagar barbaridades, a pesar de tener un buen salario".
Ibiza, un destino imposible para trabajadores
Los datos avalan testimonios como el de Juan José Bonnín. Alquilar una vivienda en Ibiza es un 64% más caro que la media nacional, según el último informe de Fotocasa. En un país donde buena parte de las ciudades tienen problemas de acceso al mercado inmobiliario, ya es mucho decir.
La subida de precios en 2025 fue del 20%, por un inmueble ya piden 32 euros por metro cuadrado, tal y como señalan los datos de Idealista. Bonnín afirma que viviendas similares a la suya rondan los 2.100 euros mensuales. Es decir, pasaría de abonar 400 euros a 700.
Para ayudar a otros trabajadores en su misma situación, creó una serie de grupos en Telegram y redes sociales, Arreplegats per les illes, en los que es posible encontrar alquileres, compañeros de piso o contactar directamente con los propietarios.
"Hay mucha gente que se ha beneficiado de estos grupos", relata el profesor, al mismo tiempo que lamenta la actitud de ciertos propietarios que "están ahí y pueden ver cómo va el mercado y subir los precios".
Desplazamientos en avión para ir a trabajar
La crisis de la vivienda en Ibiza no sólo afecta a los profesores. "Hacen falta médicos y policías, ni siquiera hay gente en la Jefatura de Tráfico", protesta Juan José Bonnín, que afirma haber conocido a algunos funcionarios que han tenido que dormir en el coche.
En su centro ha vivido de primera mano la carencia de docentes. Tanto él como sus compañeros han pasado tres meses haciendo horas extra por una plaza que quedó sin cubrir, pues "no hay gente en las listas". Los únicos profesores que se plantean trabajar ahora en Ibiza, según cuenta a El HuffPost, son "jóvenes de otras comunidades que acaban de terminar la carrera y quieren pasar un año de fiesta en Ibiza". Pero la situación de la mayoría de docentes no es esa: "Un padre de familia no puede hacerlo. ¿Cómo vas a venir con hijos o mujer aquí? Es una locura", advierte.
Que los precios resulten prohibitivos provocan todo tipo de circunstancias en apariencia inverosímiles, pero que verdaderamente ocurren. Por ejemplo, profesores que se desplazan cada día en avión desde Mallorca hasta Ibiza porque no pueden pagar un alquiler.
El Govern balear ha puesto en marcha algunas medidas para tratar de paliar la crisis. Medidas que han sido insuficientes. Por ejemplo, un plus de 300 euros por plaza de difícil cobertura. ¿Y qué ha ocurrido con esa ayuda? "Que los propietarios han subido el alquiler 300 euros", denuncia Bonnín.
"Yo no quiero una ayuda, quiero acceso a un alquiler y poder vivir. No pido un alquiler social, hay gente que lo necesita más que yo, porque yo tengo un buen salario. Pero estoy en tierra de nadie", reconoce.
"Si tuviese casa la alquilaría a precio razonable"
Con casi 60 años y una subida de precios que no parece tener fin, este profesor balear se daría con un canto en los dientes si pudiese vivir solo, aunque fuese con un alquiler ligeramente más caro: "Me gustaría pagar esto o un poquito más y tener mi intimidad, mi espacio. Pagar 500 euros y tener espacio, porque ahora no lo tengo". Sus hijas estudian en la universidad y, si contase con ese espacio propio, podría recibir sus visitas de manera más cómoda.
Bonnín señala a los políticos del Govern como responsables y lamenta que "están mirando a otro lado". Propone soluciones como una revisión fiscal que incentive alquilar a los docentes durante todo el año. Si el piso queda vacío o se destina a turistas durante el verano, el propietario pagaría más impuestos o sería penalizado.
Asumiendo que este tipo de soluciones no llegarán, su objetivo es comprar vivienda para disfrutar de una jubilación estable, aunque no sabe si lo va a conseguir. Si dispusiera, además, de otro inmueble, "lo alquilaría a profesores a precio razonable, no para hacer negocio", ya que pretende ayudar a otros docentes que se han enfrentado a estas dificultades: "Quiero poner mi granito de arena en lo que he defendido siempre, no voy a hacer lo contrario", subraya.
Este artículo forma parte de un serial sobre la situación de los docentes y otros trabajadores públicos ante el acceso a la vivienda. Si te encuentras en una circunstancia similar y quieres contarlo, puedes escribir a efernandezdo@huffpost.es