Sudáfrica se queda con el "Titanic indio": fallo histórico por un naufragio de la Segunda Guerra Mundial con 43 millones de dólares en lingotes de plata
La decisión pone fin a años de litigios entre el Estado sudafricano y la empresa de rescate marítimo.
El Titanic que todos conocemos dejó un legado y una leyenda impresionantes, pero en realidad no descansaba un gran tesoro, aunque sí había objetos valiosos en primera clase. Este otro Titanic, el llamado "Titanic indio" sí que un gran botín, concretamente 43 millones de dólares (unos 36,5 millones de euros) en plata. El tesoro del barco hundido durante la Segunda Guerra Mundial ya tiene dueño tras sentencia judicial.
El Tribunal Supremo del Reino Unido dictaminó en 2024 que la República de Sudáfrica es la legítima propietaria de los lingotes de plata recuperados del SS Tilawa. La decisión pone fin a años de litigios entre el Estado sudafricano y la empresa de rescate marítimo Argentum Exploration Ltd., que había recuperado el cargamento del fondo del océano Índico.
El 'Titanic indio': una tragedia olvidada de la guerra
El SS Tilawa se hundió el 23 de noviembre de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial. El barco, que había partido de Bombay (actual Mumbai) rumbo a Durban, transportaba 222 tripulantes, 732 pasajeros y 6.000 toneladas de carga, incluidos lingotes de plata.
Cerca de las Seychelles, fue torpedeado por un submarino japonés. Murieron unas 280 personas, mientras que más de 600 supervivientes fueron rescatados tras pasar días a la deriva. Por su historia y características, el buque fue apodado el "Titanic indio", en referencia al RMS Titanic.
La recuperación: tecnología y 3.500 metros de profundidad
El tesoro permaneció bajo el mar durante 75 años. No fue hasta 2017 cuando Argentum Exploration Ltd. logró localizar el pecio con ayuda de tecnología avanzada y del buque noruego Seabed Worker.
La operación no fue sencilla: tardaron casi dos años en localizar el naufragio, que estaba a una profundidad de 3.500 metros, curiosamente muy similar a la del Titanic. Tardaron seis meses en la extracción, recuperando en total 2.364 lingotes de plata.
La batalla legal para ver quién se quedaba con el botín
Es muy habitual en estos casos, litigios entre el país de donde procedía el barco, la zona donde se ha encontrado, si está en aguas jurisdiccionales de un país concreto, y la persona o empresa que lo ha encontrado o extraído sus tesoros.
En este caso, tras recuperar la plata, la empresa reclamó su propiedad o, al menos, una compensación por el rescate. Sin embargo, Sudáfrica intervino. Argumentó que:
- La plata era suya desde el origen.
- Estaba destinada a acuñar moneda (acto soberano).
- Por tanto, estaba protegida por inmunidad estatal.
El caso pasó por varias instancias judiciales. Inicialmente, los tribunales dieron la razón a la empresa de rescate. Pero el Tribunal Supremo de Reino Unido revocó esas decisiones.
La clave: el derecho internacional
El fallo se basó en la Ley de Inmunidad Estatal de 1978. El tribunal concluyó que la plata formaba parte de una actividad soberana y no estaba "en uso comercial" durante el transporte. Por tanto, Sudáfrica no podía ser demandada.
Esto implica que la empresa no tiene derecho a quedarse con el tesoro, aunque sí podría aspirar a compensaciones en otros términos.
Un caso que va más allá del dinero y un precedente
Más allá del valor económico, el caso ha reavivado el interés por el SS Tilawa. También plantea preguntas históricas aún sin resolver: si sabía Japón que el barco transportaba plata, por qué no tenía escolta en plena guerra y por qué su ruta no estaba protegida. El naufragio sigue siendo, en parte, un misterio.
El fallo marca un precedente significativo en el ámbito de salvamento marítimo: refuerza la inmunidad de los Estados, limita las reclamaciones de empresas privadas y afecta a futuros proyectos de recuperación de tesoros submarinos.