Irán acusa a EE.UU. de "piratería" tras el asalto a un buque en pleno alto el fuego: la tensión vuelve a dispararse en Ormuz
Teherán advierte de una respuesta "inminente" después de que Washington interceptara un carguero en uno de los puntos más sensibles del planeta.

El alto el fuego vuelve a tambalearse. Y esta vez, en uno de los lugares más delicados del planeta.
Irán ha acusado a Estados Unidos de cometer un acto de "piratería marina" tras el ataque a un buque comercial iraní en aguas cercanas al estrecho de Ormuz, una zona clave para el comercio energético mundial. Según el Ejército iraní, la operación supone una "violación directa" de la tregua entre ambos países.
Un abordaje en plena tensión
El incidente se produjo en el mar de Omán, donde, según Teherán, fuerzas estadounidenses dispararon contra el barco para inutilizar su sistema de navegación antes de abordarlo.
"EE.UU. atacó un barco comercial de Irán, violando el alto el fuego y cometiendo un acto de piratería marina", denunció el portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya en un comunicado difundido por la agencia Tasnim.
El mensaje fue aún más allá. "Advertimos que el Ejército de Irán responderá pronto".
La versión de Washington
Desde el lado estadounidense, el relato es muy distinto.
El presidente Donald Trump aseguró que el buque -identificado como el Touska- intentó romper el bloqueo naval impuesto por EE.UU. en la zona. "Intentó burlar nuestro bloqueo naval, y no les salió nada bien", afirmó en su red Truth Social.
El Comando Central estadounidense detalló que se emitieron advertencias durante seis horas antes de actuar. Finalmente, un destructor disparó contra la embarcación para frenar su avance y obligarla a detenerse.
Ormuz, el punto crítico
Todo ocurre en un escenario extremadamente sensible.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial, sigue siendo el gran tablero de esta crisis. Tras semanas de enfrentamientos, bloqueos y reaperturas parciales, la zona continúa bajo una presión constante.
Irán asegura haber recuperado recientemente el "control estricto" del paso, mientras que Estados Unidos mantiene un cerco naval dirigido específicamente a frenar el comercio iraní.
Negociaciones en el aire
El choque llega en el peor momento posible.
A las puertas de una segunda ronda de negociaciones entre Washington y Teherán, prevista en Pakistán y liderada por el vicepresidente JD Vance, el incidente amenaza con dinamitar cualquier avance diplomático.
Irán, de hecho, ya ha dejado claro que no participará en las conversaciones mientras se mantenga el bloqueo marítimo.
Un conflicto que no se enfría
Más de 50 días después del inicio de la guerra, el mensaje es claro: la tensión sigue lejos de disiparse. El alto el fuego, frágil desde el primer momento, vuelve a ponerse en cuestión en un punto estratégico donde cualquier movimiento tiene consecuencias globales.
Y ahora, con acusaciones de "piratería" y amenazas de respuesta sobre la mesa, la pregunta vuelve a ser la misma.
Si esta vez, de verdad, alguien está dispuesto a frenar.
