María Fernández, joven con discapacidad visual que vive en Sevilla y trabaja en Barcelona: "Empiezo el día volando, despertándome a las 5 de la mañana"
"No siempre es fácil, pero sé que lo que hago hoy me acerca a los objetivos que quiero cumplir mañana".

María Fernández tiene 28 años, vive en Sevilla y cada semana cruza media España para trabajar en Barcelona. Lo hace con un 79 % de discapacidad visual y con una rutina que, como ella misma resume, empieza “volando, despertándome a las cinco de la mañana”.
Su historia, compartida en TikTok a través de su cuenta @soymariafernandez, ha generado una ola de admiración de sus seguidores por la naturalidad con la que muestra un día a día marcado por el esfuerzo, la organización y la determinación.
“Soy María, tengo un 79 % de discapacidad visual. Vivo en Sevilla, pero trabajo en Barcelona”, se presenta. Allí se dedica a enseñar a personas ciegas a utilizar la tecnología, un trabajo que conoce bien tanto desde el punto de vista profesional como personal.
Un día con María
Durante los días laborables reside en Barcelona y, una vez termina la semana, regresa a Sevilla, donde tiene su hogar. A este trabajo suma además su actividad como agente inmobiliaria online, una combinación que hace que sus semanas estén marcadas por un ritmo constante y exigente.
Los lunes suelen ser especialmente intensos. María se levanta de madrugada, se despide de su ciudad y se dirige al aeropuerto. Debido a su discapacidad visual, solicita el servicio de asistencia, un apoyo gratuito que ofrecen los aeropuertos y que le permite desplazarse con mayor autonomía y seguridad. “Voy modo guay hasta la parada del autobús que necesito coger para llegar al trabajo”, comenta con humor.
Antes de empezar la jornada laboral, hace una parada estratégica para desayunar: un bocadillo de tortilla con mayonesa que, según cuenta, le da la energía necesaria para afrontar el día. Los lunes trabaja por la tarde, así que aprovecha el mediodía para hacer la compra y comer en la oficina. Tras terminar su jornada como formadora, aún le queda tiempo y energía para realizar llamadas a clientes del ámbito inmobiliario, a quienes ayuda a vender sus viviendas de forma online.
Agotada pero orgullosa
El día concluye con la llegada a casa, “reventada, con las maletas a cuestas y deseando coger la cama”, relata. Aun así, María no oculta el orgullo por el camino recorrido. “No siempre es fácil, pero sé que lo que hago hoy me acerca a los objetivos que quiero cumplir mañana”, afirma.
Su vídeo ha provocado varios comentarios positivos en redes sociales. “Eres toda una trabajadora y bien jovencita”, escribe un usuario. Otros destacan: “Qué grande eres”. Más allá de la repercusión del vídeo, la historia de María Fernández es la realidad de muchas personas con discapacidad que, con esfuerzo y apoyos adecuados, construyen una vida laboral plena sin renunciar a sus sueños.
