Multa de 2.800 euros por mirar por la ventana: la estricta prohibición de un hotel inglés que sorprende a los turistas
Se puede ver un evento deportivo si se corren las cortinas de algunas de sus habitaciones.
España recibió en los once primeros meses del 2025 cerca de 91,4 millones de visitantes internacional, un 3,4% más que en el año anterior. Son las cifras que se desprenden de Frontur y Egatur del INE, las cuales recoge el Ministerio de Industria y Turismo. Estos turistas dejaron en el país 126.707 millones de euros.
La sustanciosa cuantía de dinero se debe a los atractivos turísticos que ofrece nuestro país: clima, gastronomía, monumentos, diversión, etc. Pero, ¿qué cantidad se perdería si, por ejemplo, los hoteles no gozaran de buenas vistas a estos espacios o, directamente, prohibieran mirar por la ventana?
Parece ilógico que mirar por la ventana esté prohibido en un hotel, pero uno de Inglaterra así lo ha determinado. Los huéspedes corren el riesgo de recibir una multa de 2.500 libras, que al cambio vienen a ser 2878,50 euros, por observar entre las cortinas de las habitaciones Executive Pitch View del Blackpool FC Stadium Hotel, operado por la cadena Radisson Individuals.
El motivo de esa posible multa
La razón se debe a que las ventanas dan justo al estadio del Blackpool. De hecho, en el propio sitio web del hotel informan de que "todos los huéspedes que se alojen en nuestras habitaciones Executive Pitch View cierren sus cortinas 90 minutos antes de un partido de fútbol en casa y durante el resto del juego" y quien no lo haga se expone a la mencionada multa, tal y como informan The Telegraph, tras una conversación telefónica que tuvo el citado medio con uno de los recepcionistas.
El periodista del diario inglés, Ben East, comprobó de primera mano la prohibición y afirma que no le avisaron de tal regla antes de comenzar uno de los encuentros, pero por si acaso bajo a recepción a comprobar si era así: "Sí, como hotel, no lo vigilamos mucho, pero es imprescindible correr las cortinas", le confirmó uno de los recepcionistas.
East sostiene que no entiende el por qué de esta regla: "Amenazar a las personas con este tipo de penalización por mirar por la ventana de una habitación que ha sido convertida a partir de un palco ejecutivo suena absurdo, o al menos conceptualmente defectuoso", subraya.
La legislación inglesa
El reportero expone la legislación que podría estar detrás de la cuantiosa multa. Para ello, hace alusión a la Ley de Eventos Deportivos de 1985 del país, en la que se prohibió el consumo de bebidas alcohólicas en los partidos de las cinco primeras divisiones del fútbol inglés. Dado que desde la habitación es posible consumir, por ejemplo, una cerveza, mientras se contempla el encuentro, expone East, este podría ser uno de los motivos.
Asimismo, subraya la regulación de la Liga del Fútbol Inglés, la cual hace hincapié en que no se pueden presenciar duelos sin las correspondiente entrada, algo que también podría justificar la elevada multa.
La habitación, con estas reglas, cuesta 137 libras la noche, 157,75 euros, una cantidad que para un aficionado del Blackpool parece exagerada, pero concluye: "De todas formas, no correría las cortinas para verlos ahora mismo".