Nazaret Martín, ganadera de 31 años: “La ganadería es muy sufrida y tengo que decir esto, es importante saber parar"
La española hace hincapié en el balance entre la vida personal y profesional.

La ganadería es una labor sumamente demandante; quienes trabajan en ella tienen largas jornadas laborales y muy pocos periodos de descanso. Nazaret Martín es una ganadera y creadora de contenido española, que se refiere al tema por medio de una de sus más recientes publicaciones en su canal de YouTube.
Martín recalca que la ganadería es una industria sin ningún tipo de receso a lo largo de todo el año. “En la ganadería sí se trabaja 365 días al año, mañana, tarde y noche, sobre todo en las épocas de las parideras y las campañas”, declara.
La youtuber critica directamente al sistema económico, atribuyéndole la culpa de lo difícil que es, para los negocios familiares, mantenerse y crecer. “Las explotaciones pequeñas son las que más sufren por el trabajo de la ganadería porque al final no tienes vacaciones, no puedes darte de baja”, añade.
“Yo he ido a trabajar y voy a trabajar estando mal, estando deprimida, estando contenta; igual tengo que ir porque no queda otra”, apunta.
No hay estrés que valga la pena
Este panorama de saturación laboral genera un estrés acumulado a los pequeños ganaderos, tales como Martín. “Este sistema da ansiedad, este sistema de alguna manera lleva consigo el estrés y la ansiedad permanente”, confiesa.
“La ganadería es muy sufrida porque tienes un montón de seres vivos en tus manos, porque está todo muy caro, por la burocracia, por todo. Al final se hace muy difícil”, complementa.
La influencer subraya que, aunque le gusta mucho su trabajo, con el pasar del tiempo ha aprendido a priorizar y valorar mucho más otros aspectos de su vida. “A mí me encanta mi trabajo, pero valoro más mi libertad que mi trabajo. Y esto yo creo que es algo que debemos hacer todos”, sostiene.
“Es importante saber parar porque no hay nada que merezca la pena. Lo más importante es la salud. No hay ningún dinero, ningún trabajo que pueda estar por encima de eso. No tiene sentido vivir para trabajar”, concluye, manifestando la relevancia del balance entre la vida personal y profesional.
