Ronaldo, joven cubano: "Llevamos años escuchando que el turismo va a salvar Cuba, pero cada año estamos peor"
"Todo el mundo quiere irse fuera porque lo de dentro ya no vale nada".
Cuba está atravesando uno de los peores momentos de su historia. Los apagones constantes, la falta de alimentos, la inflación desorbitada, la insalubridad, la falta de expectativas de futuro o la emigración masiva tienen al país al límite.
Y aunque la situación en toda la isla es demoledora, en el norte se nota todavía más. Los apagones son todavía más intensos, los servicios más rudimentarios, el transporte a motor es casi inexistente y la ayuda externa cuesta mucho más que llegue.
Ante esta situación, los residentes se cuestionan (y mucho) uno de los argumentos más repetidos por las autoridades cubanas durante las últimas décadas: que el turismo y la entrada de divisas son una pieza clave para sostener la economía nacional.
Bajo este contexto, Ronaldo, un joven cubano activista y residente de Holguín, una ciudad al noreste de Cuba, tiene una opinión muy clara: "Venir a Cuba a hacer turismo ahora es apoyar a un sistema y a un gobierno criminal".
Una promesa de prosperidad que nunca llegó
Así, el cubano cuestiona duramente el papel que durante décadas se ha atribuido al turismo como motor económico. En su opinión, los resultados prometidos no han llegado a la mayoría de la población.
"Llevamos años escuchando que el turismo va a salvar Cuba, que la llegada de visitantes traerá prosperidad y que las cosas mejorarán. Pero la realidad es que cada año estamos peor", afirma.
"Mucha gente piensa que está ayudando al país cuando viene de vacaciones. Pero lo único que hacen es darle un poco más de aire a un sistema que ya tendría que haber colapsado", continúa.
Las divisas y la desigualdad
A su juicio, el flujo de moneda extranjera no ha corregido los problemas estructurales del país y ha contribuido a ampliar las diferencias entre quienes tienen acceso a divisas y quienes dependen exclusivamente de sus salarios.
De hecho, el joven de Holguín considera que la entrada de divisas derivada del turismo está contribuyendo a prolongar una situación que, a su juicio, "ya no puede sostenerse ni un minuto más".
"No queremos una entrada de divisas que cada vez devalúa más nuestra moneda nacional. La entrada de divisas lo único que hace es generar más desigualdad. Hay mucha gente, sobre todo en el campo y en el interior, que solo cuenta con su sueldo en moneda nacional. No todo el mundo tiene un familiar fuera que le envíe divisa", explica Ronaldo.
"Lo de dentro ya no vale nada"
Además, la crisis económica, humanitaria y social de la isla ha ido acompañada de un éxodo migratorio sin precedentes, sobre todo de la gente joven, que está transformando la realidad de la isla.
"Todo el mundo quiere irse fuera porque lo de dentro ya no vale nada. En moneda nacional ya no se puede vivir, en Cuba ya no hay ninguna oportunidad", resume con desaliento y desesperanza, reflejando el sentir de muchos cubanos que ven en la emigración forzosa la única salida posible.
Por último, el joven concluye con un llamamiento a la comunidad internacional: "Lo que necesitamos es un cambio urgente, empatía internacional y que se nos escuche fuera de aquí".
"El pueblo cubano lleva demasiado tiempo sobreviviendo, pero ya no podemos más. Estamos al límite. ¡Ya no podemos ni siquiera sobrevivir! Estamos agonizando", finaliza Ronaldo aguantando como puede el nudo en la garganta.