Siete años en Madrid y un jefe narcisista como primer empleo: "Entraba en la oficina, daba un portazo, nos gritaba a las ocho chicas de la empresa y un día hizo el pino contra la pared porque estaba enfadado"
"Yo me quedé mirándolo fijamente pensando '¿qué diablos acaba de pasar?'".
La adaptación a un nuevo país es ya de por sí demasiado difícil como para que tu primera experiencia laboral sea en una empresa en la que la forma de comunicarse contigo sea gritándote e insultándote.
Sin embargo, eso es lo que le ocurrió a Gabriele Pletaite, una lituana que ha estado siete años viviendo en Madrid y que ahora reside en Barcelona. La joven ha contado, en Dating Beyond Borders Podcast, lo que vivió en ese primer empleo junto a un jefe al que ha catalogado como "narcicista".
"Hice unas prácticas en Madrid y fue una experiencia muy traumática. Era una pequeña startup que hoy en día ni siquiera existe. Tiene sentido que se fuera a pique. El director ejecutivo de la empresa solo contrataba a chicas. Éramos ocho personas en total, y de esas ocho, cuatro éramos becarias. No pasaba una semana en la que al menos una de las chicas no llorara porque nos gritaba y nos insultaba", ha precisado Gabriele.
La joven lituana ha explicado que "yo no era consciente de dónde me había metido. En mi segundo o tercer día de trabajo, el jefe entró a la habitación diminuta con ocho mesas en la que trabajábamos todo el mundo, cerró la puerta de golpe y empezó a gritar y a insultar a la gente diciendo cosas como 'hiciste esto mal' o 'todas sois unos inútiles'.
"Entonces dijo: 'estoy muy enfadado, voy a hacer el pino'. Se recostó, hizo el pino contra la pared y se quedó en esa posición. Yo me quedé mirándolo fijamente pensando '¿qué diablos acaba de pasar?'. Se separó de la pared y a partir de ahí empezó de nuevo a insultar a la gente", ha añadido Gabriele.
La bronca y posterior despido
"Un día se enfadó conmigo porque yo estaba a cargo de las redes sociales y cometí un error de formato en una de nuestras publicaciones de Instagram. Se publicó en el formato incorrecto y literalmente 30 segundos después volví a subirla en el formato correcto", ha señalado.
Pese a esa rápida solución, la joven ha narrado que "el jefe me envió un mensaje de WhatsApp a las 23:00 diciendo 'mañana vamos a tener una conversación seria sobre tu comportamiento porque esto es inaceptable'".
"A la mañana siguiente, llegué y empezó a gritarme. Ni siquiera tuve tiempo de reacción y le dije en español 'puedes dejar de gritarme por favor'. Entonces me miró y me dijo que estaba despedida", ha detallado Gabriele.