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Sven, catedrático de Psicología, sobre tener el móvil encima de la mesa: "El hecho de que esté a la vista, incluso apagado, afecta al rendimiento cognitivo"

Sven, catedrático de Psicología, sobre tener el móvil encima de la mesa: "El hecho de que esté a la vista, incluso apagado, afecta al rendimiento cognitivo"

Investigaciones científicas sugieren que la simple presencia del teléfono móvil puede reducir la concentración y dificultar las relaciones personales.

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El profesor Sven Lindberg asegura que tener el dispositivo a la vista ralentiza el trabajo y empeora la capacidad de atención, incluso cuando no se utiliza.Getty Images

Para muchas personas es un gesto automático: sentarse a comer y dejar el móvil sobre la mesa, colocarlo al lado del sofá mientras ven una serie o dejarlo junto a la cama antes de dormir. Sin embargo, varios estudios apuntan a que esa costumbre puede tener efectos negativos mucho mayores de lo que parece

El profesor Sven Lindberg, catedrático de Psicología Clínica del Desarrollo en la Universidad de Paderborn (Alemania), sostiene que "el hecho de que el teléfono esté a la vista, aunque esté apagado, afecta al rendimiento cognitivo". 

Sus investigaciones concluyen que la mera presencia del dispositivo puede disminuir la concentración y hacer que las personas trabajen de forma menos eficiente.

El móvil distrae incluso cuando no se usa

La idea de que consultar constantemente el teléfono rompe la atención no resulta novedosa. Lo llamativo es que, según distintos estudios, ni siquiera es necesario tocar el dispositivo para que influya en el comportamiento

En un experimento realizado por Lindberg y la investigadora Jeanette Skowronek, 49 estudiantes participaron en diversas tareas durante simulaciones de videoconferencias. Algunos tenían su teléfono inteligente sobre la mesa y otros no. 

Los resultados mostraron que quienes mantenían el móvil a la vista eran, de media, más lentos, menos precisos y tenían mayores dificultades para cambiar de una tarea a otra, independientemente de si presentaban o no signos de dependencia del smartphone.

Según Lindberg, en palabras publicadas en el diario Stern, "la mera presencia de un teléfono inteligente tiene un impacto negativo en la productividad, incluso sin interactuar con el dispositivo".

También puede afectar a las relaciones personales

El efecto no se limita al ámbito laboral o académico. Una investigación realizada por la Universidad de Essex en 2012 analizó cómo influye la presencia de dispositivos electrónicos durante una conversación entre dos desconocidos.

Algunas parejas conversaban en el estudio con un teléfono móvil o un pequeño ordenador visible sobre la mesa, mientras que otras mantenían el mismo diálogo sin ningún dispositivo presente.

Los investigadores observaron que, cuando las conversaciones eran personales o profundas, la presencia del móvil reducía la sensación de cercanía y confianza entre los participantes. En cambio, quienes hablaron sin dispositivos visibles mostraban una mayor predisposición a imaginar una amistad futura con la otra persona.

La conclusión fue que un teléfono sobre la mesa puede dificultar la creación de vínculos personales incluso cuando nadie lo está utilizando. 

El consejo de los expertos: mejor fuera de la vista

A partir de estos hallazgos, los especialistas recomiendan una medida sencilla: alejar físicamente el móvil cuando se necesite concentrarse o mantener una conversación importante. 

Para quienes trabajan, estudian o desean prestar atención plena a otra persona, dejar el teléfono en un cajón, una mochila o incluso en otra habitación puede ayudar a reducir distracciones inconscientes y mejorar el rendimiento. 

El propio Sven Lindberg defiende que esta distancia física permite liberar recursos mentales que, de otro modo, permanecen parcialmente dedicados a la posible interacción con el dispositivo.

Una costumbre cada vez más común

La presencia constante de los teléfonos inteligentes forma parte de la vida cotidiana y muchas personas apenas son conscientes de que los mantienen siempre al alcance de la vista.

Sin embargo, la evidencia acumulada en los últimos años sugiere que ese simple gesto puede tener consecuencias sobre la atención, la productividad y la calidad de las interacciones sociales.

Por ello, si el objetivo es trabajar mejor o disfrutar de una conversación sin interrupciones, los expertos coinciden en una recomendación clara: cuanto más lejos esté el móvil, mejor.

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Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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