El trébol, el duende y el gorro, esta es la historia del Día de San Patricio

El trébol, el duende y el gorro, esta es la historia del Día de San Patricio

Llega una de las fechas más esperadas por muchos.

Un grupo de irlandeses celebra el día de San Patricio en el bar The Temple, en Dublín.
Un grupo de irlandeses celebra el día de San Patricio en el bar The Temple Bar, en Dublín.Aitormmfoto via Getty Images

Verde everywhere. Es el color que decora todos los festejos de uno de los santos más esperados por millones de personas en todo el mundo... también en España, cómo no. Este viernes es 17 de marzo y eso significa que es San Patricio. 

Música irlandesa de fondo, desfiles, pubs llenos... Las escenas son conocidas por cada vez más personas, hasta hacer casi imposible reservar en los tradicionales locales irlandeses. Pero San Patricio es mucho más que fiesta y buen rollo.

La festividad tiene origen cristiano, para conmemorar la muerte de San Patricio de Irlanda, patrón de toda la isla, de fuerte presencia católica. Incluso en Irlanda del Norte, de mayoría protestante, también se festeja. Pero sus ecos llegan mucho más allá con fuerza. Por ejemplo, a EEUU y Canadá, dada la fuerte comunidad emigrante irlandesa, junto a otros países americanos y España.

Hasta comienzos del siglo XX, el Día de San Patricio era una fiesta meramente religiosa, que pasó a ser fiesta pública en 1903, por la llamada ley del Bank Holiday, un Acta del Parlamento británico introducida por el diputado irlandés James O'Mara. Este llegó a establecer que las tabernas cerraran el 17 de marzo, cuestión que se recurrió y tumbó con los años. 

La historia de estos desfiles es vasta, pero no fue hasta finales de siglo cuando el evento alcanzó una dimensión global. A mediados de los años 1990 el gobierno irlandés comenzó a potenciar esta festividad a nivel internacional y promover así la exaltación de Irlanda con una mezcla de folclore, cerveza y otras bebidas y una abundante mercadotecnia. Así, el primer Festival de San Patricio tuvo lugar el 17 de marzo de 1996. De ahí pronto evolucionó a tres días y de inmediato se establecieron los cinco días de fiesta actuales en el país.

Los grandes símbolos

Un elemento sobresale por encima del resto, el trébol de tres hojas... verde, por supuesto. Se debe a que el propio San Patricio lo usaba para explicar el misterio de la Santísima Trinidad del cristianismo. Y de aquella tradición, la actual, donde no pueden faltar ni los tréboles ni el hiperutilizado verde, en la ropa, en el pelo... hasta en la bebida de los más atrevidos.

Hay otro símbolo que no puede faltar. Los duendes irlandeses, barbudos y, según cuenta la leyenda, muy traviesos, llamados leprechaun. Son un clásico de la mitología irlandesa y su leyenda entronca con la historia San Patricio. Este, con sus actos y palabras fue convirtiendo a muchos irlandeses, para desesperación de los druidas, que optaron por invocar a una tropa de duendes para intentar impedir esas conversiones. Y según sigue la leyenda, estos pequeños personajes hicieron todo tipo de jugarretas para que los fieles no pudieran rezar... hasta que el santo se hartó y les expulsó de la Iglesia.

Y relacionados con los leprechaun llega el otro gran símbolo, el gorro que acostumbran a usar quienes participan en cualquier festejo por San Patricio. Convertidos en artículos de merchandising de, sobre todo, la cervecera Guinness, en realidad buscan recordar los gorros que llevaban estos peculiares duendecillos.