Un ensayo de Oxford con 121 jóvenes concluye que las clases de salsa reducen los síntomas de depresión y la ansiedad social en ocho semanas
La autora del estudio explica que se trata de una actividad que "exige a las personas interactuar con los demás, pero dentro de un marco claro".
Hay personas que aseguran que para ellas bailar es tan beneficioso como ir a terapia. Y ahora la ciencia les da la razón. Un estudio de la prestigiosa Universidad de Oxford ha concluido que las clases de salsa tienen la capacidad de reducir los síntomas de depresión y de ansiedad social en un periodo de tan solo ocho semanas.
En concreto, los investigadores de la Universidad de Oxford y del Oxford Health NHS Trust han contado en su trabajo científico con 121 adultos jóvenes con depresión y ansiedad de leve a moderada. A los mismos se les asignó de manera aleatoria a un programa de baile de salsa o a un grupo de control.
El resultado del estudio, que ha sido publicado en la revista científica Psychological Medicine, apunta a que quienes formaron parte del programa de salsa mostraron una reducción clínicamente significativa de los síntomas depresivos y la ansiedad social en comparación con el grupo de control. Esa información fue extraída a través de cuestionarios de salud mental que fueron completados por los 121 jóvenes antes, durante y después del programa de ocho semanas.
Tal y como recoge el medio de comunicación británico The Guardian, la autora principal de la investigación, Brennan Delattre, ha destacado que "estos resultados son dignos de mención porque, dado que la salsa es una actividad física, social, musical, estructurada y, a menudo, lúdica, exige a las personas interactuar con los demás, pero dentro de un marco claro: pasos, secuencias, rotación de parejas y una rutina predecible en clase".
No obstante, la propia autora ha reconocido que los resultados del estudio aún no son lo bastante sólidos como para respaldar científicamente la prescripción de la salsa como tratamiento independiente para la depresión. Para llegar a ese punto será necesario realizar más ensayos clínicos con grupos de comparación activos.
En cualquier caso, Brennan Delattre ha afirmado que, teniendo en cuenta esta investigación, "los médicos de cabecera y los servicios de prescripción social podrían considerar las clases de baile social accesibles como una intervención opcional para el bienestar o como tratamiento complementario, especialmente para los jóvenes a quienes les resulten atractivas".