Un estudio de 30 años con más de 170.000 personas lo confirma: variar entre caminar, fuerza y deportes de raqueta reduce un 20% el riesgo de morir por cualquier causa
Es mucho mejor que repetir el mismo ejercicio.

El deporte es vida y da vida. Un nuevo estudio recogido por The Independent, sugiere que la forma en que se entrena es tan importante como el cuánto se entrena. Variar la rutina de entrenamiento para incluir distintas formas de movimiento, como caminar, ejercicios de fuerza o deportes de raqueta, puede prolongar más la vida que repetir siempre el mismo ejercicio. Realizar una variedad de ejercicios está relacionado con una mayor esperanza de vida.
Los hallazgos, publicados en la revista Bmf Medicine, apuntan a una visión más matizada de cómo la actividad física favorece la longevidad. Los investigadores analizaron datos de dos grandes estudios a largo plazo: el Nurses' Health Study, que incluyó a 121.700 participantes femeninas, y el Health Professionals Follow-Up Study, que involucró a 51.529 participantes masculinos.
Tal y como reza la publicación, ambos estudios realizaron un seguimiento repetido de la actividad física de cada uno de los participantes durante más de 30 años, en las que se incluyendo sus características personales, historial médico y hábitos de vida en el momento de la inscripción, actualizando la información cada dos años. Las actividades registradas: caminar, correr, ciclismo, natación, remo o calisténia.
Asimismo, los cuestionarios también recopilaron datos sobre las distintas rutinas de entrenamientos con pesas o ejercicios de resistencia, así como de actividades de menor intensidad como yoga y estiramientos, tareas vigorosas como cortar el césped, trabajos moderados al aire libre como la jardinería y trabajos más exigentes como cavar.
Por último, calcularon cuánta energía empleaba cada uno de los participantes en cada actividad en comparación con el descanso mediante una estimación llamada puntuación de tarea metabólica equivalente (MET), que, según los datos recogidos por el periódico, representa la tasa metabólica de ese deporte específico dividida por su tasa metabólica en reposo. En esta línea, quienes tenían más nivel de actividas, tendían a tener un índice de masa corporal más bajo, y mantenía dietas más saludables con bajos ínidices de alcohol.
Tras contabilizar la actividad total, quienes practicaban la mayor variedad de actividades físicas tenían casi un 20 % menos de riesgo de muerte por todas las causas. Además, los científicos encontraron que tenían un riesgo de muerte entre un 13% y un 41% menor por enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias y otras causas.
Tal y como señala la publicación, los investigadores advierten que se trata de un estudio observacional y no establece causa y efecto. Pero, "estos datos apoyan la idea de que la participación a largo plazo en múltiples tipos de actividad física puede ayudar a prolongar la vida útil", culminan en sus declaraciones con el medio de comunicación.
