Un juez anula un matrimonio porque el registrador usó ChatGPT para redactar el discurso de la ceremonia
Invalidada por no cumplir la ley.

Un tribunal de la ciudad de Zwolle, en los Países Bajos, ha anulado oficialmente un matrimonio tras determinar que la ceremonia no cumplió con los requisitos legales establecidos en el Código Civil del país.
El motivo ha llamado especialmente la atención ya que el registrador utilizó ChatGPT para redactar el discurso de la boda, lo que provocó que se omitieran varias frases obligatorias por ley para que el enlace tuviera validez jurídica.
La decisión judicial se conoció a principios de este mes, después de que el tribunal aceptara la solicitud de la Fiscalía y pidiera al registrador municipal de Zwolle que declarara la invalidez del matrimonio y anulara el certificado correspondiente.
Qué exige la ley
Según el Código Civil neerlandés, una ceremonia matrimonial debe seguir una fórmula concreta. Durante el acto, ambos contrayentes deben declarar expresamente ante el registro civil que se aceptan mutuamente como esposos y que asumirán los deberes legales del matrimonio. Esta declaración no es un simple formalismo ya que es un requisito imprescindible para que el matrimonio exista legalmente.
Sin embargo, en este caso, el registrador optó por un enfoque diferente. Según ha contado un medio local, se trataba de un conocido personal de la pareja, que accedió a celebrar una ceremonia más relajada y personalizada, tal y como deseaban los novios.
Un discurso emotivo, pero incompleto
Durante la ceremonia, el registrador formuló preguntas cargadas de emoción, pero alejadas de la literalidad exigida por la ley. Al futuro esposo, identificado con el nombre ficticio Daan, le preguntó: “¿Me prometes que estarás con Sanne ––nombre ficticio también–– hoy, mañana y todos los días? ¿Reír juntos, crecer juntos y amarnos, pase lo que pase en la vida?”
A la novia, Sanne, le dirigió una pregunta distinta: “¿Volverás a elegir a Daan hoy? Para seguir apoyándonos, seguir bromeando y resistir incluso cuando la vida se pone difícil”. Ambos respondieron afirmativamente, pero nunca se realizó la declaración legal exigida. Además, durante el acto no intervino ningún registrador oficial del municipio de Zwolle, cuya presencia es obligatoria cuando se trata de un registro de un solo día.
“La ley no puede ignorarse”
El tribunal fue claro en su resolución: al no haberse realizado la declaración conforme al artículo correspondiente del Código Civil, el matrimonio nunca llegó a celebrarse legalmente. Por ello, ordenó la anulación del certificado.
La pareja intentó que se reconociera la validez del enlace, alegando que no fue culpa suya y que confiaron en el registrador. También señalaron el impacto emocional que ha supuesto perder la fecha de su boda. El juez mostró comprensión, pero concluyó que “la ley no puede ignorarse”.