Un oso anda suelto cerca de Tokio y obliga a cerrar 100 escuelas
La ciudad de Utsunomiya, a 100 kilómetros al norte de Japón, ha tenido que cerrar sus escuelas por la amenaza de un oso.
La ciudad de Utsunomiya, situada a 100 kilómetros al norte de Tokio, ha tenido que cerrar 94 escuelas este lunes debido a la amenaza de un oso, según informan medios locales.
El gobierno municipal avistó por primera vez al oso este sábado. Se encontraba cerca de un parque y las autoridades estipularon que mide alrededor de 1,3 metros. El animal se estuvo desplazando por la zona y empezaron a registrarse avisos en diferentes puntos de la ciudad. Es de color negro, y en los vídeos de algunas cámaras de la ciudad se le puede ver corriendo delante de unos jóvenes.
El sábado fue avistado cerca de escuelas e institutos, y en estos momentos está aún en libertad.
Además del cierre de escuelas, que se mantendrá hasta que el oso deje de suponer un peligro, las autoridades locales han puesto en marcha otras medidas para dar con el animal.
El gobierno municipal ha pedido ayuda a la asociación de cazadores y ha creado un grupo de trabajo para el control de la fauna salvaje. Varias patrullas se encuentran en busca del oso. También han pedido a los vecinos que cierren con llave puertas y ventanas, y que no salgan a tirar la basura por la noche.
Los osos preocupan en Japón
No es la primera vez que hay problemas de este tipo en Japón. Hace tan solo unas semanas cundió la preocupación por el aumento de avistamiento de osos. Ocurrió justo durante el inicio de la temporada de vacaciones, momento en el que se incrementan los desplazamientos y planes al aire libre.
De hecho, más de 200 personas fueron atacadas por osos en Japón a lo largo de 2025. Muchos de estos animales se aproximan a las ciudades en busca de comida. Los científicos creen que el cambio climático ha provocado que los bosques produzcan menos alimento, por lo que los osos se ven obligados a encontrar la comida en otra parte.
El año pasado murieron 13 personas por ataques de oso en Japón, la mayor parte tuvieron lugar en Tohoku, una región al noroeste del país. Sin embargo, en este último caso, el de Utsunomiya, preocupa que el oso haya sido avistado tan cerca de Tokio.