Un político conservador alemán pide un "cambio de mentalidad" a la población: "Si queremos mantener el bienestar, necesitamos personas que quieran y puedan trabajar hasta los 70"
Asegura que es algo necesario en un mundo cada vez más competitivo y hostil.

En Alemania, la edad de jubilación ha ido subiendo de manera progresiva y se espera que alcance los 67 años en 2031, un cambio que refleja los desafíos de una sociedad que envejece y de un sistema de pensiones bajo presión. Para muchos trabajadores, pensar en extender la vida laboral más allá de los 65 o 67 años despierta preguntas sobre salud, motivación y calidad de vida, así como sobre cómo adaptarse a un mercado laboral en constante cambio.
En este contexto, el ministro presidente de Schleswig-Holstein, Daniel Günther, ha hecho un llamamiento a la sociedad en el que pide un “cambio de mentalidad” en Alemania. “Si queremos mantener el bienestar, necesitamos personas que quieran y puedan trabajar hasta los 70”, asegura. Para eso añade que es fundamental que la sociedad reconozca y valore más a quienes decidan prolongar su vida laboral en lugar de glorificar únicamente la jubilación temprana.
En una entrevista con el RedaktionsNetzwerk Deutschland, Günther argumentó que, aunque a nivel individual sea comprensible que alguien opte por retirarse pronto o vender su empresa a los 48 y “disfrutar de la vida”, ese patrón no es sostenible si se quiere preservar el bienestar colectivo en un mundo cada vez más competitivo y hostil. Por ello, insistió en que es necesario replantear la forma en que la sociedad valora el trabajo a edades avanzadas.

Escepticismo del sindicato
Según el político, la discusión pública no debe cerrarse con ejemplos que invaliden cualquier reforma, como el del techador que a los 70 ya no puede subir a un tejado, porque esos casos acaban por paralizar el debate. “Todos estamos de acuerdo en eso”, asegura. En su opinión, es fundamental centrarse en soluciones realistas y en políticas que permitan a la mayoría de los trabajadores mantenerse activos de manera saludable y productiva durante más años.
Los sindicatos y organizaciones laborales han mostrado escepticismo y oposición ante propuestas que alargarían la vida laboral efectiva. Desde estos grupos recuerdan que no todos los empleos permiten prolongar la actividad por motivos de salud o de exigencia física, y han amenazado con movilizaciones si el Gobierno impulsa cambios que consideran injustos para los trabajadores de más edad.
En su intervención, Günther vinculó la demanda de mayor disposición a trabajar con la necesidad de reforzar la cohesión social y la resiliencia del país ante retos exteriores. “Mucha gente dice: ‘Ojalá pudiera volver a mi vida anterior’. Pero no será lo mismo que antes. Y tenemos que ser sinceros al respecto”, señaló, reclamando además que la sociedad premie más a quienes mantengan su actividad profesional más allá de la edad tradicional de jubilación.
