Una empresa japonesa inventa una nevera para humanos para combatir las olas de calor en el trabajo
No es ni un ventilador ni un sistema de climatización... al uso: es un invento que solo podía salir de Japón.

Una empresa japonesa dedicada a la fabricación de herramientas industriales presentó este año una solución muy singular para combatir el alza de las temperaturas y las olas de calor como las que están golpeando a España y a Europa en su conjunto... al menos, en el trabajo. No, no es un nuevo climatizador más verde ni un aparato de aire acondicionado que consuma menos. Es una nevera. Para humanos.
La compañía Trusco Nakayama presentó en abril la TRUSCO Personal Cooling Box, que se traduce como "cabina refrescante de Trusco" y su funcionamiento es tal y como lo imaginas: un dispositivo similar a una nevera con ruedas (lo que permite que sea algo más portátil) y un pequeño taburete dentro en el que poder sentarse. Funciona durante un tiempo máximo de 20 minutos con el objetivo de evitar constipados.
Cuando un usuario entra en este dispositivo se enciende un flujo de aire frío a 5 grados centígrados. La temperatura desciende abruptamente a los 15 grados, lo que permite que la persona que esté dentro experimente una drástica reducción de la sensación de calor. Desde su lanzamiento, Trusco asegura que 130 clientes empresariales se han interesado por el dispositivo.
El objetivo de la compañía es colocar estos dispositivos fundamentalmente en fábricas o en trabajos al aire libre (como construcciones, por ejemplo; aunque también podría ser un chiringuito o incluso un socorrista). Se enchufa a la corriente como cualquier otro electrodoméstico. Eso sí, si estabas pensando en hacerte con una nevera para personas como esta, ten en cuenta que su precio se puede ir de presupuesto.
Cómo funciona la 'TRUSCO Personal Cooling Box'

La TRUSCO Personal Cooling Box está a la venta por unos 1,6 millones de yenes, lo que al cambio son unos 9.000 euros. No es, eso es cierto, el único dispositivo pensado para que los trabajadores no sufran los sofocos característicos de épocas de canícula, sobre todo cuando cada vez es más habitual ver olas de calor de mayor duración e incluso varias sucediéndose.
Por ejemplo, en otros mercados se están desarrollando ropa que llevan encima sistemas de refrigeración. La opción más barata, eso sí, va a seguir siendo apostar por la adaptación climática mediante un buen aislamiento tanto en casa como en la oficina. España ya tiene cierta ventaja tanto en ello como en la instalación de sistemas de aire acondicionado.
No en balde, en zonas de países como Francia se está descubriendo ahora, en pleno verano de 2026, la necesidad de instalar aspectos tan rudimentarios como persianas en las ventanas para evitar que dé el sol y caliente estancias.
