Víctor Resco, catedrático e ingeniero forestal: "La intensidad de las temporadas de incendios ha aumentado entre un 30% y un 40% en décadas"
Varias comunidades autónomas están registrando a finales de julio los peores incendios forestales de su historia. Varios expertos dan las razones.
Este viernes varios incendios forestales que afectaban la Sierra Oeste de Madrid se han unido en un solo frente. Las autoridades ya hablan del peor incendio de la historia de la Comunidad de Madrid. La oleada de fuegos del verano de 2025 en España fue terrible; la de 2026 no pinta mejor. Varios expertos (ingenieros forestales, agrónomos, o ecólogos) ya daban cuenta de las razones a última hora del jueves.
Es el caso por ejemplo de Víctor Resco de Dios, catedrático e ingeniero forestal de la Universidad de Lleida. El especialista advierte que la intensidad de las temporadas de incendios ha aumentado "entre un 30% y un 40% a nivel promedio en las últimas décadas" y que los expertos llevan advirtiendo de ello "muchos años". ¿Por qué ese aumento en la intensidad?
Pues ese aumento se debe "a toda la energía guardada en los montes en forma de biomasa, como resultado del abandono rural y, en ocasiones, de políticas ambientales excesivamente proteccionistas", explica.
"También, por otro lado, porque la atmósfera está cargada de energía desecante, como consecuencia de la quema de combustibles fósiles", enfatiza en unas declaraciones que recoge el Science Media Centre que impulsa la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), en las que además desmonta el mito de que los pinares y los eucaliptales sean culpables de este tipo de incendios forestales.
"La realidad es que el 70% de lo que quema son matorrales y que la superficie de pinares afectada está disminuyendo (los incendios en eucaliptales siempre han sido anecdóticos, pues ocupan una superficie muy pequeña). Por el contrario, los estudios nos indican cómo los espacios protegidos arden cada vez más, precisamente por esa continuidad en la vegetación y en la biomasa (lo que no quiere decir que los espacios protegidos sean malos, sino que hay que gestionar el combustible y el fuego)", concluye.
"Una vez aceptamos cambiar el clima estos incendios pasan a estar dentro de la normalidad"
El Science Media Centre también recoge los testimonios expertos de Eduardo Rojas, ingeniero de Montes y profesor en la Universitat Politècnica de València: "La voracidad de los incendios que afectan a Toledo, Madrid y Ávila responde a una acumulación de factores entre los que destacan dos años seguidos muy lluviosos con un súbito parón de lluvias en mayo y la llegada inmediata del verano con altas temperaturas constantes y baja humedad".
"A ello se suma que se trata de la zona del sistema Central con menor precipitación por la reducción de la altitud de las cotas más altas y, por ello, una vegetación más xerófita y proclive a quemar que en otras áreas", incide.
Para el investigador del Centro de Investigaciones sobre Desertificación del CSIC, Juli G. Pausas, estos fuego son "crónica de una situación anunciada". "Una vez hemos aceptado, como sociedad, cambiar el clima, estos incendios pasan a estar dentro de la normalidad; es decir, es lo que esperábamos. Desde hace décadas se viene anunciando que, si seguimos aumentando las temperaturas, las consecuencias pueden ser muy negativas, incluyendo el incremento significativo de la actividad (frecuencia, tamaño e intensidad) de los incendios".
"Desde el punto de vista ecológico cabe recordar que muchas de las zonas afectadas por incendios, especialmente las más mediterráneas, se recuperan y no se perderá diversidad. Es más problemático el caso de los incendios que afectan a zonas de mayor altitud, donde las especies no están tan adaptadas al fuego". Pone de ejemplo los bosques de hayas que ardieron el año pasado, algo que fue "inesperado".