El puente más alto del mundo está a 625 metros sobre el río y reduce un viaje de horas a dos minutos: una "avería" lo convirtió en la mayor cascada artificial del planeta
La provincia china donde está este puente cuenta también con casi la mitad de los 100 más altos del planeta.

Una estructura que está casi nueve veces más alta que el Golden Gate de San Francisco, según Euronews. China sigue batiendo récords en casi todo, incluyendo las infraestructuras. Su dominio es tal, que realmente se bate a sí misma, ya que solo en la provincia donde se ha erigido esta maravilla de la ingeniería, se concentran más de la mitad de los 100 puentes más altos del planeta.
La revista Time ha incluido el Puente del Gran Cañón de Huajiang, en China, en su lista de "Los Mejores Lugares del Mundo de 2026". La publicación destaca no solo su espectacularidad, sino también el impacto que ha tenido sobre las comunicaciones en una de las regiones más montañosas del país.
Elevado 625 metros sobre el río Beipan, el puente ostenta el récord de puente más alto del mundo y ha reducido un trayecto que antes obligaba a recorrer durante horas las sinuosas carreteras de la provincia china de Guizhou a apenas dos minutos de viaje.
Un puente suspendido a la altura de un rascacielos de más de 200 plantas
Entre el tablero y las aguas del río Beipan hay esos 625 metros, una distancia equivalente aproximadamente a un edificio de más de 200 plantas suspendido entre dos montañas. La obra atraviesa el Gran Cañón de Huajiang, conocido en China como la "grieta de la Tierra" por la profundidad y estrechez de su garganta.
Con una longitud total de 2.890 metros, el puente también figura entre los mayores puentes de montaña jamás construidos. Su vano principal alcanza 1.420 metros, superando incluso al histórico Puente Humber, que durante años fue el puente colgante de un solo tramo más largo del mundo.
Destacan su utilidad, no solo su tamaño
En la selección de Time de los mejores lugares de 2026, subraya que el verdadero valor de la infraestructura va mucho más allá del récord de altura. Según la publicación, el puente ha transformado completamente la movilidad en una de las zonas más remotas de China.
"El récord es impresionante, pero el impacto es más profundo. Un cruce que antes requería horas de viaje por las sinuosas montañas de Guizhou ahora se reduce a un viaje fácil de dos minutos", señala el medio.
La infraestructura forma parte de la autopista que une Liuzhi y Anlong, cuya construcción comenzó en 2021 para mejorar las comunicaciones en esta región montañosa.

El río que acumula récords mundiales
El río Beipan ocupa un lugar singular en la historia de la ingeniería. En apenas dos décadas ha visto levantarse tres puentes que, en distintos momentos, fueron los más altos del mundo.
El primero llegó en 2023 con el puente Beipanjiang Guanxing, que fue el primer puente colgante en superar los 300 metros de altura; en 2016 le sucedió el Puente Beipanjiang Duge, que elevó el récord por encima de los 500 metros.
Ahora, el Puente del Gran Cañón de Huajiang ha llevado ese límite hasta los 625 metros, superando por primera vez la barrera de los 600 metros.
Guizhou, la capital mundial de los grandes puentes
La provincia china de Guizhou se ha convertido en uno de los mayores laboratorios de ingeniería civil del planeta. Actualmente alberga más puentes de gran altura que cualquier otro país del mundo.
Las previsiones apuntan a que en 2030 contará con más de 1.000 puentes cuya plataforma se sitúe a más de 100 metros sobre el suelo o el agua. Las comparaciones son impresionantes: Italia, el segundo país con mayor número de grandes puentes de este tipo, dispone de alrededor de 60 estructuras que superan esa altura.
Además, de los aproximadamente 50 puentes del mundo situados a más de 300 metros sobre un río o valle, todos salvo tres se encuentran en China.
También quiere convertirse en un gran atractivo turístico
El puente no ha sido concebido únicamente como una infraestructura de transporte. Las autoridades chinas buscan convertirlo también en un importante destino turístico.
Los visitantes podrán recorrer una pasarela de cristal suspendida sobre el cañón, utilizar un teleférico para contemplar el paisaje desde el aire o acceder mediante ascensor a una cafetería panorámica con vistas al desfiladero.
El proyecto responde a la estrategia del país de combinar grandes infraestructuras con nuevos reclamos turísticos capaces de atraer visitantes nacionales e internacionales.
Estas cifras reflejan la enorme complejidad técnica del proyecto, donde el viento, el peso de la estructura y la distancia entre montañas convierten cada fase de la construcción en un auténtico desafío para la ingeniería, pero para los chinos, nada parece ser imposible y lo hacen en tiempo récord.
