He usado las Ray-Ban Meta 2 durante varias semanas: hay algo de estas gafas inteligentes que no me quito de la cabeza
Hay algunas cosas que me han asombrado para bien. Te cuento cómo ha sido mi experiencia con un accesorio que tiene las bases perfectas para convertirse en una revolución.
Resumen: Hace unos meses probé las Oakley Meta Vanguard. Pero tras haber usado durante varias semanas las nuevas Ray-Ban Meta 2, la experiencia ha escalado a otro nivel. Primero, por su estética. A mí me quedan un pelín grandes, pero combinan mucho mejor que las dedicadas al deporte. Para mí, la clave está en su cerebro inteligente. Gracias a su conexión con Meta AI, este complemento se transforma en un asistente muy completo al que le faltan pulir algunas cosas. Te ayuda a hacer una traducción simultánea mientras conversas con otra persona en otro idioma. Te explica los pasos, uno a uno, para hacer una receta.
También tiene el doble de batería que las primeras y puedes capturarlo todo con su cámara. Sigue faltándole una mejor conectividad con aplicaciones de terceros y salir un poco de su propio ecosistema, pero tiene las bases perfectas para ser una revolución.
Ventajas
- Son las gafas inteligentes 'de la calle' que pueden suponer una revolución el sector tecnológico.
- Es cierto que a su IA le quedan pulir algunas cosas, pero me parece una ventaja durante su uso.
- Su batería se ha duplicado, alcanzando las 8 horas de uso ininterrumpido.
- Su mejora de la cancelación de ruido y sus cinco micrófonos son casi perfectos para hacer llamadas o escuchar contenido multimedia.
Desventajas
- Creo que le sigue faltando una integración más transversal, con otras aplicaciones de terceros, y no ligarlas sólo a su propio ecosistema.
- Aunque son cómodas, son un poco más pesadas que el primer modelo.
Mi reseña de las Ray-Ban Meta 2
Las Ray-Ban Meta 2 me han fascinado. Esa es la principal conclusión a la que he llegado, pero no después de semanas de uso. Desde el primer momento en el que las saqué de su funda y las sincronicé con mi móvil a través de la app Meta AI, sabía que no estaba ante unas gafas tech del montón.
La compañía que lidera Mark Zuckerberg necesitaba arriesgar un poco y aplicar algunos cambios a su primer gran modelo. Es cierto que no ha sido una transformación brutal, pero sí ha sentado las bases de lo que va a ser la presente revolución en el sector.
No llevar el móvil en la mano, hablar con los cinco micrófonos que integran las Ray-Ban Meta 2 y escucharlo todo, con una gran mejora de cancelación de ruido en sus dos altavoces. Es una experiencia que nos permite tenerlo todo con sólo preguntar 'hey, Meta'.
Estéticamente, aunque en mi caso eran un pelín grandes para mí, pueden pasar desapercibidas como unas gafas normales. Y eso, por desgracia, puede generar desconfianza sobre la seguridad. Es cierto que cuando la cámara está encendida, cuenta con una luz LED que te chiva que la cámara está funcionando.
Hablemos de cómo está compuesta. Es cierto que pesan un poco más que las gafas de primera generación, unos 52 gramos, algo que estaría genial que se redujera un poco. Aunque sabiendo el hardware que tiene en su interior es una tarea muy complicada.
Hay que saber que su precio parte desde los 419 euros, con tres estilos con varios colores disponibles, Wifer, Skyler y Headliner. En su interior llevan una cámara de 12 megapíxeles que graba mejor que el primer modelo, en 3K a 30 fps. Algo que se nota en la calidad de vídeo, sobre todo en lo que tiene que ver con la primera persona.
Ha habido importantes mejoras en sus micrófonos. Siguen siendo cinco, en total, pero se nota una cancelación del ruido mucho mayor. Lo que permite mejorar la comprensión y claridad en una conversación telefónica.
Si hay un salto por encima del resto es el de la batería, que se ve incrementada hasta las 8 horas de uso. Yo las he puesto a prueba de todas las formas y, gracias a su funda, que me parece muy cómoda y elegante, su autonomía crece de forma considerable. Te olvidas de tener que estar cargándolas constantemente.
En sus patillas, podemos bajar o subir el volumen, parar una canción o pedir la ayuda de Meta AI. Sí, su asistente inteligente que es, prácticamente, tu compañero diario cuando las llevas encima.
Algo que sigo echando en falta es que no sólo se cierre su integración a la aplicación de la compañía de Zuckerberg. No estaría nada mal que se integrara de forma más sencillas en terceras plataformas, garantizando la seguridad, para poder impulsar todavía más su uso.
Con la app descargada en el móvil, las Ray-Ban Meta 2 llegan a otro nivel. Todo el material grabado o capturado con la cámara llega ahí y se puede descargar en el teléfono móvil de forma fácil. Además, podemos comprobar el estado de batería o de las gafas, pero también funcionalidades que tienen que ver con la IA.
Es el caso de la traducción simultánea. La he puesto a prueba en una conversación con otra persona en otro idioma y la traducción apenas ha fallado. Si la otra persona quiere enterarse de lo que estás diciendo, sólo necesitas enseñarle tu móvil con la app Meta AI y le irá traduciendo todo lo que estás diciendo.
Respecto a sus funciones de IA, la cosa no queda ahí. Es cierto que creo que se deben pulir muchos aspectos, siguiendo los pasos de los planes conversacionales de algunas aplicaciones de LLM (Modelos de Lenguaje Grande). En ocasiones, sufre algunos problemas para ir generando una experiencia personalizada con el usuario.
Pese a ello, la base sigue siendo brillante. Un asistente que te ayuda a todo. Desde preparar una receta, paso a paso, llegando a pedirle que revise con la cámara si lo estás haciendo bien, así como hacerle preguntas sin necesidad de mover ni un dedo.
Hay algo que no me he quitado de la cabeza, además de las Ray-Ban Meta 2. Si unas gafas hacen esto ya, ¿qué pasará con los móviles en los próximos 10 años? Una pregunta que sólo el tiempo nos sabrá contestar.