Raquel Urtasun, fundadora de la empresa que llevará 25.000 robotaxis a Madrid, sobre el coche autónomo: "Probarlos es creer. Son más seguros que los humanos
No se distrae con el móvil, no conduce cansado, no bebe alcohol y reacciona en milisegundos.

Durante años, el coche autónomo parecía una promesa futurista condenada a retrasarse una y otra vez. Pero para Raquel Urtasun, ingeniera española y fundadora de la empresa canadiense Waabi, esa etapa ya terminó. "La gente no se da cuenta de que esto es ya", asegura en una entrevista con el diario 'El País'. Y es que, la experta está convencida de que la próxima gran revolución del transporte llegará también a Europa.
Su compañía prepara junto a Uber el despliegue de hasta 25.000 robotaxis, una cifra que duplicaría el número de vehículos autónomos que circulan actualmente en todo el mundo. Madrid aparece entre las primeras ciudades europeas señaladas por Uber para poner en marcha este tipo de servicio.
Aunque Waabi no ha confirmado oficialmente dónde empezará a operar, Urtasun no esconde su ilusión por traer la tecnología a España. "Como europea, como española, aunque he estado la mayor parte de mi vida fuera de España, me encantaría llevar esta tecnología a casa", afirma desde Toronto, ciudad donde dirige una de las startups de inteligencia artificial más potentes del momento.
La empresa acaba de cerrar una ronda de financiación de 1.000 millones de dólares y ya trabaja junto a Volvo para lanzar camiones completamente autónomos en carreteras estadounidenses. Sin conductor y sin copiloto.
Para Urtasun, el gran obstáculo ya no es tecnológico, sino psicológico. La desconfianza del público sigue siendo enorme, pero dice que cambia en cuanto alguien se sube a uno de estos vehículos. "Los coches autónomos son más seguros que los humanos. Probarlos es creer, es fascinante", sostiene.
Su argumento se basa en que un sistema automatizado no se distrae con el móvil, no conduce cansado, no bebe alcohol y reacciona en milisegundos. Según explica, los avances de los últimos años han sido posibles gracias a una combinación de mejores sensores, inteligencia artificial y vehículos diseñados específicamente para este tipo de conducción.
Waabi utiliza un modelo que Urtasun define como una "IA física", una inteligencia artificial capaz de interpretar el entorno y reaccionar prácticamente en tiempo real. El objetivo no es solo mover coches sin conductor, sino crear sistemas que puedan adaptarse a cualquier tipo de vehículo o incluso a otros sectores de la robótica.
El salto llegará primero con los camiones. Waabi asegura tener ya preparado su sistema autónomo y espera únicamente la validación final de Volvo para poner en circulación vehículos pesados completamente automatizados en Estados Unidos. Mientras tanto, las ciudades europeas empiezan a prepararse para el siguiente paso: los robotaxis. Madrid figura entre las candidatas junto a Londres, Múnich y Zúrich. Uber ha señalado que el despliegue podría comenzar entre 2026 y 2029.
La llegada de estos vehículos abre también un debate sobre la supervisión humana. Algunas compañías utilizan operadores remotos que pueden intervenir a distancia cuando el coche se bloquea o duda. Urtasun marca distancias con ese enfoque y defiende que la conducción remota no debería ser una solución habitual. "Para mí, eso es comprometer la seguridad", explica.
Su empresa se ha convertido en una de las grandes referencias mundiales en conducción autónoma y forma parte de una carrera dominada principalmente por Estados Unidos, China y Canadá. Y aunque el coche sin conductor todavía genera dudas en parte de la sociedad, Urtasun cree que el cambio será mucho más rápido de lo que muchos imaginan.
