Preguntan a Aimar Bretos por los jóvenes que no saben quién era Tejero y su respuesta es rotunda como pocas veces
El periodista, que proximamente debuta en la televisión, hace autocrítica.
Aimar Bretos ha hecho autocrítica. En una conversación con la periodista Luz Sánchez-Mellado para el diario El País, el comunicador ha dejado unos comentarios que se harán reflexión de muchos. Al ser preguntado por los jóvenes que "no saben quién es Tejero", el lo tiene claro: "Me jode bastante que culpemos a los chavales de no saberlo". El periodista, está de estreno, debuta proximamente en televisión en La noche de Aimar, que prepara con Ana Pastor para La Sexta.
Durante la charla, Bretos analiza junto a la periodista como en su programa en la SER, apostarán proximamente por un joven de 24 años como nuevo redactor: "Tiene lo que hay que tener: actitud". A lo que Sánchez-Mellado dice que "hay periodistas de esa edad que no saben quién fue Tejero". Él responde rotundo.
"Pues sí, pero me jode bastante que culpemos a los chavales de no saberlo, todo ese discurso de la brecha de edad y de que los jóvenes no saben quién fue Miguel Ángel Blanco, igual es que no se lo hemos enseñado nosotros", dice, contundente. "Muchas veces nos cuesta trabajo pararnos a mirar el talento joven desde la moto, porque vamos a tanta velocidad que no nos da tiempo ni a parar a repostar", culmina.
Nueva etapa en televisión
"La aventura de la tele en la que me estoy metiendo combina perfectamente con el gran amor profesional de mi vida, que es el micrófono amarillo de la SER, osea que nadie mata a nadie", asegura Bretos al ser preguntado por el dicho "la tele mató a la estrella de la radio".
Tras mas de dos décadas entre los estudios de la SER, relata que tiene ganas de conocer cosas nuevas y que "no estoy aburrido de lo que hago, pero sé que, para hacerlo mejor, necesito aprender más". "Y, para hacerlo, quería la garantía de un sitio donde, independientemente del resultado, iban a respetarme y no me iban a poner a bailar ni a entrevistar a gente extraña con la que no esté cómodo", explica.
Aun así, reconoce que es "muy afortunado" en lo profesional. Por ello, alaba a su casa, la SER. "Sé que en ningún otro sitio voy a tener la libertad periodística que tengo en la SER de tener tres horas y media al día para hacer lo que me dé la gana, que es algo muy bestia. Digamos que quería una aventura periodística, pero de calidad"