El cartel que un restaurante de Italia ha puesto en su puerta sobre la pizza con piña se merece la estrella Michelin perpetua
"La pizza es patrimonio de la humanidad, si te atreves a profanarla...".
El debate sobre si la pizza puede o no llevar piña es tan intenso como otras discusiones culinarias como si la tortilla va con cebolla o sin ella. Chefs de renombre como Gordon Ramsay, con con 17 estrellas Michelin a lo largo de su carrera, es uno de los mayores abanderados en contra la pizza con piña.
Otros, como Antonio Miscellaneo, científico culinario, también ha apuntado que desde un punto de vista clásico italiano, la fruta como la piña es "inapropiada" en la pizza, porque se prefieren sabores simples y tradicionales. Y Diego Vitagliano Premio 'Identità di Pizza', ha expresado que no consideraría la piña en una pizza tradicional napolitana, enfatizando ingredientes locales y clásicos.
No hay, por tanto, una regla universal que prohíba la piña en la pizza, pero los grandes chefs y la tradición van en su contra. Por eso, algunos restaurantes se niegan con más o menos gracias a ofrecer ese plato entre su oferta.
"La pizza es patrimonio de la humanidad"
Es el caso de un local de Italia del que se ha hecho eco en TikTok la usuaria @itsnotsirine_, que ha mostrado el cartel que ese negocio tenía en su puerta. Como se puede ver en el letrero, el restaurante ofrece pizza con piña, pero a un precio de un millón de euros.
"La pizza es patrimonio de la humanidad, si te atreves a profanarla con piña estás cometiendo un crimen contra la tradición. ¿El precio a pagar por tal sacrilegio? Un millón de Curo. Sí, has entendido bien: UN MILLÓN, porque algunas cosas no tienen precio... pero otras sí, y los costos son muy altos", dice el cartel justo debajo del precio desorbitado.
Su inventor: Sam Panopoulos
La BBC ha explicado la historia la pizza con piña, conocida también como pizza hawaiana. Explica la televisión británica que su inventor es el griego Sam Panopoulos, que ideó esta receta en Canadá.
Panopoulos emigró de Grecia a Canadá en 1954, cuando tenía 20 años, murió el 8 de junio de 2017 a los 83 años en un hospital en Canadá. En ese país dirigió varios restaurantes en Ontario junto con sus dos hermanos.
"Éramos jóvenes y hacíamos experimenos"
"Se la echamos (la piña) sólo por el gusto de hacerlo, y para ver a qué sabía", le contó Panopoulos a la BBC. "Éramos jóvenes y hacíamos muchos experimentos".
"Primero la probamos nosotros, luego se la ofrecimos a algunos clientes, y un par de meses más tarde, estaban locos por ella. Así que la pusimos en el menú", recordó.