Mario Picazo dice lo que muchos esperaban escuchar tras días de calor extremo: "No será como lo que acabamos de experimentar"
El meteorólogo avisa de que las temperaturas subirán, pero de forma moderada.
El calor ha dado un respiro en las últimas horas en España, donde estos últimos días las altas temperaturas han asfixiado al país de norte a sur, y de este a oeste. Todo apunta a que lo peor ha pasado, pero es verano, y las altas temperaturas no desaparecen del todo.
El meteorólogo Mario Picazo ha analizado la evolución de las temperaturas de cara a los próximos días, y ha hecho un aviso a navegantes. Pese a que el calor ha remitido en buena parte de la Península Ibérica, asegura que este fin de semana "irán subiendo" de nuevo.
Según lo que ha publicado en su cuenta de X, las temperaturas alcanzarán "valores altos de nuevo la semana que viene. No obstante, tranquiliza a sus seguidores apuntando que esta vez "no será como la ola de calor que acabamos de experimentar".
Finalmente, Picazo recuerda que, pese a la remisión del calor en España, en Europa continúan con los termómetros disparados. "Entre hoy y mediados de la semana el intenso calor seguirá activando avisos por varios países del centro y norte del continente".
Un verano para no salir de la sombra
El verano de 2026 en España apunta claramente a ser más caluroso de lo normal, siguiendo la tendencia de los últimos años. Las previsiones de la AEMET y otros modelos coinciden en que hay entre un 50 % y un 70 % de probabilidad de que el trimestre estival esté por encima de la media térmica en prácticamente todo el país, con especial intensidad en el interior, el Mediterráneo y Baleares.
Donde realmente estará el foco es en los episodios de calor extremo, que podrían ser más frecuentes, intensos y tempranos. Ya a finales de junio se ha registrado la primera gran ola de calor, con temperaturas entre 5 y 10 °C por encima de lo normal, superando los 40 °C en amplias zonas e incluso alcanzando picos cercanos a los 44 °C en el sur.
Este tipo de eventos, además, suelen ir acompañados de noches tropicales o ecuatoriales, en las que el termómetro apenas baja de 20–25 °C, lo que agrava el impacto sobre la salud y el descanso. De cara al conjunto del verano, lo más probable es que se repitan varias olas de calor a lo largo de julio y agosto, aunque no se puede precisar cuántas ni su duración exacta.
Lo que sí anticipan los expertos es que estos episodios pueden ser más persistentes y extensos, afectando a buena parte del territorio a la vez, algo que ya se ha visto en años recientes. La combinación de masas de aire sahariano, suelos muy calentados y un Mediterráneo anómalamente cálido favorece picos térmicos rápidos y muy intensos.