Ni Renfe ni Ouigo: nieve en el pasillo y mantas contra la hipotermia en un trayecto de tren de pesadilla en pleno temporal de nieve
Trenes sin calefacción y retrasos en Francia en pleno invierno: el caos ferroviario golpea la línea Clermont-París y no es solo cosa de España.

Apenas ha comenzado 2026 y muchos usuarios del tren en Francia ya tienen la sensación de estar atrapados en un bucle. Retrasos, cancelaciones, averías técnicas y condiciones de viaje impropias de un país con una de las redes ferroviarias más extensas de Europa.
El último episodio llega desde la línea Clermont-Ferrand–París, una ruta estratégica que cruza el Macizo Central y que vuelve a situarse en el centro de la polémica.
Esta vez, el problema no ha sido solo la falta de calefacción o los trenes suprimidos a última hora. Los pasajeros han denunciado algo difícil de creer en pleno invierno de alta tecnología ferroviaria: nieve filtrándose dentro de los vagones.
"Después de 38 grados, ahora nieva dentro del tren"
La irónica frase la pronuncia Stéphanie Picard, portavoz de los usuarios de la línea Clermont-París, en declaraciones al medio francés Le Parisien. El episodio ocurrió a principios de enero, cuando varios viajeros observaron cómo la nieve entraba en algunos coches, sobre todo en los vestíbulos.
"Nos caía nieve sobre la cabeza. A niveles que jamás habíamos visto", explica Picard, que documentó la escena con fotografías.
La anécdota se ha convertido en símbolo de un deterioro más profundo. A las filtraciones se suman averías constantes: calefacción que no funciona, wifi intermitente, aseos fuera de servicio y un goteo continuo de retrasos que, en algunos casos, supera con creces lo razonable para un trayecto de larga distancia.
Trenes cancelados y billetes que no se reembolsan
Para los usuarios habituales, el problema va más allá de la incomodidad. Las cancelaciones de última hora se han convertido en rutina.
"El día anterior recibí un mensaje avisando de que mi tren estaba cancelado. Cambiar de ruta me costó 33 euros, y conseguir el reembolso es un auténtico suplicio", relata uno de los viajeros frecuentes.
Situaciones así alimentan una sensación compartida: el sistema no responde cuando falla, y la carga económica acaba recayendo en el pasajero.
Los nuevos trenes, con tres años de retraso
La esperanza del corredor Clermont-París tiene nombre propio: los nuevos trenes Oxygène, llamados a sustituir a un material rodante claramente envejecido. El problema es el calendario.
La entrega, prevista inicialmente para 2024, se ha retrasado ya tres años. Ahora, el primer tren no llegaría hasta marzo de 2027, y el despliegue completo se extendería hasta principios de 2028. "No se puede descartar un nuevo retraso", advierte Picard.
La situación se complica porque el fabricante CAF tiene que atender grandes pedidos internacionales, entre ellos contratos clave para Marruecos, en plena preparación para el Mundial de Fútbol de 2030. "Seamos realistas: ¿se nos dará prioridad? Lo dudo", resume la portavoz de los usuarios.
Una pequeña victoria: tarifas congeladas en 2026
En medio de este panorama, los pasajeros han logrado al menos una concesión. Tras años de movilización, han conseguido que las tarifas de la línea se congelen durante 2026. "Ya no podíamos aceptar subidas de precios con este nivel de servicio", explica Picard.
Eso sí, la medida es temporal y solo cubre este año. El objetivo del colectivo es claro: mantener los precios congelados hasta que lleguen los nuevos trenes y se recupere una calidad de servicio aceptable.
Un problema europeo, no solo español
El caso de Clermont-París recuerda a escenas vividas en otros países, incluida España, donde el debate sobre retrasos, material obsoleto y falta de inversión se repite cada invierno. La diferencia es que aquí ocurre en la llamada "locomotora ferroviaria" europea, un país que durante décadas ha presumido de alta velocidad y fiabilidad.
Mientras tanto, en la línea Intercités Clermont-París, los pasajeros siguen viajando con abrigo, paciencia… y la sensación de que las promesas vuelven a llegar más tarde que los trenes.
