Vincent Autin y Bruno Boileau, primer matrimonio homosexual de la historia de Francia

Vincent Autin y Bruno Boileau, primer matrimonio homosexual de la historia de Francia

AFP

El matrimonio homosexual ya es un hecho en la historia de Francia. Vincent Autin, de 40 años, y Bruno Boileau, de 30, han dicho "sí" poco después de las seis de la tarde, once días después de la promulgación de la ley que permite las bodas gays.

La alcaldesa de Montpellier, en cuyo ayuntamiento se ha celebrado el acto, ha presidido la ceremonia, a la que han asistido unos 500 invitados y decenas de medios de comunicación. Las medidas de seguridad también han ido acorde con la expectación y se han movilizado más de 200 miembros de las fuerzas de seguridad ante las previsibles críticas de los contrarios al matrimonio homosexual.

"Os declaro unidos por los lazos del matrimonio", ha declarado la regidora, quien ha destacado que la "historia personal" de los ahora maridos es "la historia de un país entero", toda vez que ahora Francia es "una sociedad más humana". "Habiáis soñado con un día como hoy y ese día se ha vuelto una realidad", ha añadido Mandroux.

"Este día con el que ustedes han soñado se ha convertido en realidad. Vincent, Bruno, vamos a vivir un momento histórico. Un momento histórico para nuestro país, para nuestra República", ha añadido la alcaldesa.

Autin, de 40 años, durante un breve discurso en el que apenas pudo contener las lágrimas agradeció después de la boda a las asociaciones de defensa de derechos de los homosexuales por su apoyo para conseguir hacer realidad la ley que permite uniones matrimoniales a personas como él y su ya marido, de 30 años.

Mandroux, delante de un retrato de Hollande y junto al busto de Marianne, símbolo de la República, se refirió a los países que han precedido a Francia en el reconocimiento del derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio y mencionó los casos de España y Portugal.

Autin declaró a la prensa al finalizar el acto su "emoción": "Pensamos en todas las asociaciones que han llevado este combate durante años", y destacó que la ceremonia fue ante todo "un acto de amor".

"La solidaridad vence siempre al odio", añadió.

Las últimas manifestaciones contra la legalización de las bodas gays han obligado a las autoridades a reforzar las medidas de seguridad dentro y fuera del Ayuntamiento de Montpellier. Aunque la ceremonia ha transcurrido sin incidentes, antes de la entrada de los invitados las fuerzas de seguridad han realizado un registro del consistorio por una llamada anónima.