INTERNACIONAL
22/06/2013 10:49 CEST | Actualizado 22/06/2013 10:49 CEST

Rousseff promete que las demandas de los manifestantes serán "prioridad nacional"

AFP

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha reconocido este viernes la legitimidad de las multitudinarias protestas que se han celebrado esta semana en el país -que coinciden con la celebración en el país de la Copa Confederaciones de fútbol- y ha asegurado que las demandas de los manifestantes pasarán a ser "prioridad nacional", en un discurso a la nación grabado y retransmitido por la cadena estatal.

"Las manifestaciones de esta semana han traído importantes lecciones: las tarifas bajarán y las demandas de los manifestantes serán prioridad nacional", ha enfatizado Rousseff.

La jefa del Estado brasileño canceló este jueves un viaje a Japón después de que cerca de un millón de personas salieran a las calles de 80 ciudades brasileñas para clamar contra el Gobierno y la subida de las tarifas del transporte.

"Tenemos que aprovechar el vigor de estas manifestaciones para llevar a cabo más cambios, cambios que beneficien al conjunto de la población brasileña", ha añadido. Rousseff ha ensalzado las manifestaciones como un "impulso de nueva energía política" para Brasil para acometer más reformas y vencer las "limitaciones políticas y económicas".

VIOLENCIA MINORITARIA

Sin embargo, la presidenta de Brasil ha hecho hincapié en la violencia insuflada por una "pequeña minoría" y que ha provocado fuertes enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes. Hasta el momento, dos personas han muerto en los disturbios.

Los primeros conatos de violencia se dieron la semana pasada cuando la Policía de Río de Janeiro se empleó a fondo para reprimir una masiva protesta contra la subida de las tarifas del transporte. Ministros y gobernadores brasileños condenaron de inmediato el exceso de fuerza empleada por la Policía.

Rousseff, que ha evitado hablar de la actuación policial, ha advertido de que el rebrote de la violencia podría malograr esta "gran oportunidad histórica" para aplicar cambios y "poner en riesgo muchas cosas". "Estas manifestaciones muestran la fuerza de nuestra democracia y el deseo de la juventud de hacer avanzar a Brasil", ha agregado.

Rousseff ha llamado a la sociedad y a las autoridades a no permitir que una "minoría violenta y autoritaria" pueda "manchar" y "avergonzar" a Brasil. Por ello, ha exhortado a las fuerzas de seguridad brasileñas a "contener" toda forma de "vandalismo" y a los ciudadanos a que participen en las protestas de forma "ordenada y pacífica".

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