POLÍTICA
30/08/2013 12:36 CEST | Actualizado 30/08/2013 12:36 CEST

Adif impone en toda la red sistemas de seguridad que faltaban en Santiago de Compostela

EFE

Más de un mes después del accidente de tren de Santiago, en el que murieron 79 personas y 150 resultaron heridas, toda la red ferroviaria tendrá los sistemas de seguridad que faltaron aquel día. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) pondrá en marcha a partir de este sábado nuevas medidas en los tramos de toda la red donde se puedan superar los 160 kilómetros por hora, instalando nuevas señales fijas y activando más balizas de comunicación con el sistema ASFA.

Así consta en una circular que el director de Seguridad en la Circulación, Manuel Besteiro Galindo, emitió el pasado 13 de agosto, veinte días después del accidente del Alvia y cuatro días después de que la ministra de Fomento, Ana Pastor, anunciara en el Congreso que se estaba llevando a cabo "una revisión general de todos los protocolos y sistemas ferroviarios, así como de los cuadros de velocidades" de toda la red.

Según la circular, a la que ha tenido acceso Europa Press, a partir del 31 de agosto de 2013 entrarán en vigor nuevas medidas para "complementar y reforzar la observación y el cumplimiento de las velocidades máximas en líneas de velocidad superior a 160 km/h, en aquellas transiciones que supongan una reducción significativa de la velocidad máxima recogida en el Cuadro de Velocidades Máximas (CVM)".

VARIACIONES "SIGNIFICATIVAS"

Adif apunta que existen dos tipos de velocidades a respetar: las velocidades máximas y las velocidades limitadas permanentes. De esta manera, define como transición significativa de velocidad cualquier variación de importancia que se produzca entre un mismo tipo de velocidad o entre ambos tipos, aunque en la circular no se precisa a partir de qué diferencia se considerará que el cambio es significativo.

En cualquier caso, en tramos donde se den estas circunstancias habrá señales fijas de velocidad limitada permanente que estarán relacionadas con el sistema de seguridad ASFA, que va instalado en los trenes a través de balizas, que mandarán al maquinista un preanuncio y un anuncio de la velocidad limitada permanente "cuando la velocidad a cumplimentar sea igual o inferior a 140 km/h".

"Independientemente de los controles de velocidad implantados por el sistema, el maquinista no excederá la velocidad máxima inscrita en las señales fijas de limitación de velocidad", concluye el documento. Según avanza el diario El País, con estas medidas se pretende conseguir una mayor eficacia en el aviso a los maquinistas sobre la necesidad de reducir la marcha y, llegado el caso, forzar el frenado si las advertencias no son atendidas.

OTRAS MEJORAS

Al margen de estas primeras decisiones, la ministra también anunció que se instalará un sistema de control del tráfico ferroviario por satélite, que se implantará un sistema de integrado de comunicación con los maquinistas a través de 'manos libres' en las locomotoras y que se analizarán las reglas de ingeniería de los procedimientos técnicos de transición entre los tramos de vías que cuentan con el sistema de señalización más avanzado, el europeo ERTMS (instalado fundamentalmente en la red AVE), y las que tienen ASFA.

Asimismo, se promoverá una mejora del sistema de seguridad y señalización ASFA (Anuncio de Señales y Frenado Automático), que está implantado en la práctica totalidad de la red ferroviaria convencional. El objetivo es poner en marcha el ASFA digital, "con mayor capacidad de transmisión de información entre la vía y el tren" y que "puede emitir señales de voz además de las acústicas actuales".

Junto a los cambios técnicos, el Ministerio también revisará la normativa sobre el uso de los teléfonos móviles y los requisitos fijados para acceder a la profesión de maquinista de tren, e incluso se estudiará si articular y diseñar una formación académica específica para estos profesionales. También se repasará el protocolo de reconocimientos médicos y psicofísicos a los que se someten los maquinistas "analizando los plazos y los niveles de exigencia" y los aspectos psicológicos de la conducción (estrés, concentración...).