INTERNACIONAL
16/09/2015 16:26 CEST | Actualizado 16/09/2015 20:38 CEST

La policía húngara usa gases lacrimógenos para impedir la entrada de refugiados

REUTERS

La Policía húngara ha usado este miércoles gases lacrimógenos y un cañón de agua contra un grupo de refugiados que trataba de cruzar la frontera desde Serbia, en la que esperan miles de personas que quieren entrar en Hungría para seguir después hacia otros países de Europa, según ha confirmado un responsable de la ONU.

Un reportero de la agencia Reuters ha indicado que cientos de agentes antidisturbios, respaldados por unidades especiales antiterroristas con vehículos blindados y un cañón de agua, han avanzado hacia la multitud de inmigrantes concentrados en el paso fronterizo de Roszke. Los refugiados se encuentran del otro lado de la valla de metal construída por el Gobierno húngaro y, según la agencia AFP, alrededor de 500 migrantes se encontraban en el lugar, de los cuales 300 gritaban "libertad, libertad" y los niños lloraban por los efectos de los gases.

En las imágenes de la televisión se puede ver cómo decenas de agentes antidisturbios se han movilizado en el lugar y también se han desplazado hasta la zona algunas ambulancias. La agencia MTI ha informado de que se trata un "grupo menor" que ha intentado romper los cordones policiales.

Poco antes, la Policía había denunciado que un grupo de inmigrantes "agresivos" había conseguido romper la puerta del paso fronterizo desde Serbia. "La Policía está adoptando medidas legales y proporcionadas para proteger la frontera estatal húngara y la frontera exterior de la Unión Europea", había argumentado el cuerpo de seguridad a través de un comunicado.

En los choques han resultado heridos un total de 20 policías y las autoridades húngaras también han informado de que dos niños "han sido lanzados por encima de la valla de seguridad" que separa ambos países. La situación ha llegado al punto de que los refugiados han desbordado a la policía en Roszke, logrando penetrar en territorio húngaro, según informa la agencia Afp. Esto ha provocado la reacción inmediata de Hungría, que ha enviado vehículos militares armados a la frontera. Por su parte, Serbia enviará policía adicional a su límite con Hungría, según la agencia Reuters.

LAS MEDIDAS DE HUNGRÍA

Como consecuencia de la situación que se vive en la zona, Hungría ha informado a Serbia de que ha ordenado una suspensión de 30 días del paso fronterizo de Roske-Horgos entre los dos países.

La frontera de Hungría con Serbia es, a día de hoy, uno de los puntos más conflictivos de la crisis migratoria actual. El pasado día 15 entraron en vigor las nuevas medidas aprobadas por el Gobierno húngaro según las cuales todo aquel que cruzara la frontera sería detenido.

Así, este miércoles, la Policía húngara ha informado de que ha tomado "diferentes medidas" contra 519 refugiados por haber cruzado ilegalmente la frontera desde la medianoche del lunes al martes y que ha comenzado a aplicar la ley que penaliza con cárcel la entrada irregular en el país. Se han abierto procedimientos penales en 91 casos por cruce ilegal de la frontera, castigado con un máximo de cinco años de prisión, según ha informado durante una rueda de prensa György Bakondi, asesor de Seguridad Nacional del Gobierno.

Hungría, además, ha levantado una polémica valla en su frontera con Serbia y ahora ha amenazado con hacer lo mismo en la frontera con Rumanía. Todo esto está teniendo ya sus consecuencias en la ruta hacia Europa de los refugiados e inmigrantes, que ahora han entrado en Croacia desde Serbia.

Toda esta situación ha llevado a que el primer ministro de Eslovenia, Miro Cerar, haya anunciado este miércoles que su Gobierno impondrá controles temporales en la frontera con Hungría. Eslovenia sigue así el ejemplo de países como Alemania o Austria.

LA UE PIDE EXPLICACIONES

El Consejo de Europa ha convocado a Hungría para que explique en la organización regional las nuevas leyes migratorias. "He escrito al primer ministro, Viktor Orban, para que explique la nueva ley y las nuevas prácticas que ha adoptado", ha dicho el secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland, en una entrevista concedida a Reuters.

Jagland ha revelado que, al parecer, el Gobierno húngaro ha accedido a comparecer ante el Consejo de Europa pero no lo hará Orban, sino su ministro de Justicia.

El secretario general ha señalado que al Consejo de Europa le preocupan las garantías con las que se aplique la nueva ley. "No existe el derecho a cruzar ilegalmente una frontera, pero sí los derechos a un juicio justo y a ser atendido en tu propia lengua", ha subrayado.

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Mira cómo está la crisis migratoria, país por país, en el siguiente mapa:

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