INTERNACIONAL
20/01/2016 19:50 CET | Actualizado 20/01/2016 21:34 CET

The Yes Men presenta en el Parlamento Europeo ENDURAsphere, la "solución definitiva al terrorismo"

La sede del Parlamento Europeo en Bruselas acoge cada día decenas de actos entre reuniones, seminarios, debates, presentaciones, ruedas de prensa, etc. El pasado 12 de enero entre las convocatorias que recibieron los medios estaba la de la consultora y think tank estadounidense Global Security Response, según su propia web, el líder internacional en servicios de seguridad. La agenda incluía una presentación de su "solución definitiva contra el terrorismo" a cargo de su consultor Archibald Schumpeter, seguida de una rueda de prensa. Todo muy serio, como se acostumbra en las instituciones europeas. Salvo que en realidad se trataba de una gran farsa del grupo activista The Yes Men, que consiguió colarse en el Parlamento con la ayuda de Stelios Kouloglou, eurodiputado del partido griego Syriza, y la colaboración del europarlamentario independiente alemán Martin Sonneborn.

Durante el acto -celebrado como parte de las conmemoraciones por el aniversario del atentado terrorista contra la sede del semanario satírico francés Charlie Hebdo-, Schumpeter (en realidad, Andy Bichlbaum, uno de los dos Yes Men), describió el fracaso de las acciones militares, asesinatos, vigilancia y medidas políticas empleadas por los Gobiernos para combatir el terrismo.

Su empresa, aseguraba, había desarrollado el prototipo para una "solución industrial", con una "fiabilidad garantizada": el ENDURAsphere, una esfera que en su interior contiene "un ecosistema" en el que "todos los materiales y residuos son procesados para su reutilización por el ocupante o para intercambiar con otros".

La cubierta, aseguraba el consultor, "permite al ocupante resistir cualquier impacto; incluso el derribo de un edificio entero no afectaría en absoluto al ciudadano resguardado en su interior". Después de unos nueve minutos de charla con Power Point incluido, los presentes por fin pudieron ver dos prototipos reales (minuto 8:30 del vídeo de arriba, en inglés):

Schumpeter-Bichlbaum, que lucía un bigote colonial porque según explicó, "cualquier solución al terrorismo que no tenga en cuenta la historia colonial está condenada al fracaso; desde el reparto de Oriente Próximo tras la Segunda Guerra Mundial hasta la invasión de Irak por Estados Unidos, las cosas son como son por algo", respondió después a las preguntas del público y de la prensa.

LAS PREGUNTAS DEL PÚBLICO

Cuestiones delirantes -aunque con un fondo de lógica- con respuestas aún más locas, como si la esfera flotaría o se podría nadar con ella en caso de tener que huir a través de un río (respuesta: el producto final sería completamente flotante y además se podría bucear con él a una profundidad de 30 pies); su precio (respuesta: el precio inicial sería bastante alto, porque sería el resultado de trabajos de I+D de varias empresas, pero como con el resto de material militar, cuando los Gobiernos comprobasen su eficacia lo subvencionarían); si se podría entrar en un ascensor en caso de ataque o sería mejor rodar por las escaleras (respuesta: sí podría entrar, porque es ajustable); si se puede correr con él (respuesta: sí, el producto final tendrá un propulsor y el esqueleto del sistema, aunque pesa, aumentaría la capacidad muscular del usuario); si fabricarán uno similar para proteger a los animales de los hombres que los usan para su propio consumo (respuesta: "Gracias por su opinión, pero no"); qué ocurre con la orina y las heces (respuesta: el pis se recicla, con tecnología similar a la que usan los astronautas, y las heces se queman).

Una joven preguntó también si habría que llevarlo puesto todo el tiempo, porque quizás la reproducción humana se vería afectada, a lo que el presentador respondió que el producto está pensado para momentos de preocupación y miedo, sobre todo para andar por la calle, pero si uno se siente seguro en casa se lo puede quitar. Otra quiso saber si estarán disponibles en distintos colores y con cara de satisfacción Schumpeter-Bichlbaum dijo que claro que sí, que hay superficie disponible para incluir colores y estampados distintos; "con tanta superficie hasta se podría incluir un mural artístico", añadió. Hubo quien sugirió la posibilidad de meter a los niños dentro (no lo tenían previsto, pero podría ser), y hasta quien se preocupó por un posible "efecto tortuga", es decir, caer de espaldas y no poder reincorporarse, pero había respuesta para todo: "giroscopios y mecanismos de propulsión" ayudarían a levantarse.

The Telegraph explicó que no estaba claro si había periodistas compinchados con los organizadores, pero según ha revelado a este diario Miguel Urbán, eurodiputados de Podemos, y se observa claramente en la grabación, algunos miembros del GUE-NGL, su grupo parlamentario, actuaron como gancho. Sonneborn, por ejemplo, que antes de ser eurodiputado fue editor de una revista satírica, preguntó si podría ser la solución al problema del acoso a mujeres por parte de inmigrantes que se ha visto en Colonia. Respuesta: "Eso sería como destruir una aldea con una bomba militar. Probablemente hay soluciones más sencillas para ese problema".

La última fue una pregunta clave pronunciada con el acento griego de Kouloglou: "¿Por qué solo protegen a los ricos, por qué tienen que morir los pobres? No es justo". Y la respuesta: "Usted no lo ha entendido. No es solo el desarrollo del producto, ha habido una enorme inversión de capital privado para llegar hasta aquí, que tiene que estar reflejada en el precio inicial de los primeros prototipos que estarán disponibles para ciudadanos y serán enormemente caros. Pero esto es lo que ocurre con todos los productos militares. Si recuerda, los drones eran inmensamente caros hace pocos años, pero una vez que se demostró que funcionan y permiten ataques más seguros, el precio bajó porque los gobiernos los apoyan. Y además, gracias a los mecanismos del mercado y al aumento de la demanda, ahora hay drones para uso personal por unos pocos cientos de dólares. Habrá que esperar unos años, pero es una cuestión de tiempo que lleguen a ser realmente democráticos". "Entonces me está diciendo que los pobres morirán al principio", repregunta el interlocutor, a lo que Bichlbaum responde que de todas formas esto ya ocurre y que quienes tienen recursos económicos están más protegidos, y no solo en cuestiones de seguridad, sino en ámbitos como la salud, la educación, la vivienda.

Los Yes Men son conocidos por acciones como hacerse pasar por portavoces de grandes corporaciones como la petrolera Shell o la agroalimentaria Monsanto, y usar la exposición mediática para denunciar abusos. Esta es la primera vez que se cuelan en una institución pública y que colaboran con un representante político.

"Este hoax pretendía señalar que realmente no hay solución al terrorismo en el paradigma de seguridad y defensa", explica Bichlbaum en un comunicado. "Las 'soluciones' militares tienen efectos altamente indeseados".

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