POLÍTICA
05/06/2018 13:00 CEST | Actualizado 05/06/2018 16:13 CEST

Rajoy anuncia que deja el liderazgo del PP y propone un congreso extraordinario

"Es lo mejor para el PP, para mí y para España".

Adiós. Se acabó. El líder del PP, Mariano Rajoy, ha anunciado que pone fin a su liderazgo en el PP y propone celebrar un congreso extraordinario para elegir a un nuevo presidente del Partido Popular. No ha habido dedazo sobre su sucesor y el expresidente seguirá militando siempre "a la orden" y con lealtad a la futura dirección.

En la reunión del Comité Ejecutivo del PP, ha dicho que ha llegado el momento de poner "punto final" a su etapa al frente del PP y que el Partido Popular debe seguir avanzando "bajo el liderazgo de otra persona".

"Es lo mejor para el PP, para mí y para España", ha asegurado, y ha explicado que va a convocar un congreso extraordinario.

Las palabras de Rajoy han sido en la reunión del Comité Ejecutivo, donde están presentes la cúpula y los barones del Partido Popular. Ha avanzado que no piensa hacer cambios en el partido ni en el grupo parlamentario ahora. Deja un partido en shock, desalojado de manera exprés de La Moncloa y con las familias ansiosas con los cuchillos preparados.

En esa reunión, ha marcado también una línea durísima de oposición, diciendo que el Gobierno de Pedro Sánchez es un "grave precedente" en la democracia y criticando el apoyo de "extremistas populistas e independentistas sectarios".

AFP

No dejará el carné y estará a las "órdenes" del sucesor

Los populares se enfrenta ahora a un proceso de renovación de liderazgo, en el que el gran favorito hasta el momento es el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. En las quinielas también aparecen Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Pastor, María Dolores de Cospedal e Íñigo de la Serna.

Rajoy toma esta decisión después de que el viernes pasado prosperara la moción de censura contra él presentada por el PSOE. El siguiente paso será la celebración de una Junta Directiva del PP que debe convocar un congreso extraordinario del partido, donde se elegirá al nuevo líder y abrirá una "nueva etapa en el partido con una nueva dirección y más ilusión".

Rajoy cumplirá el mandato como presidente del PP "hasta el día que elijáis a la persona que me vaya a sustituir". Por lo tanto, no ha hecho un dedazo público a un sucesor.

"Dada la situación en la que me encuentro, lo haré con prudencia y con el grado de intervención que es debido. No plantearé ningún cambio ni en el partido ni en los grupos parlamentarios. Le corresponda a quien me suceda", ha añadido. Y ha agregado que estará "a la orden" de quien llegue a la Presidencia del PP.

Ha agradecido la "lealtad" de todos los asistentes: "Ha sido increíble". Todos los presentes se han puesto de pie y le han aplaudido. Sobre su futuro, ha dicho: "Yo seguiré con vosotros, no me imagino la vida fuera del Partido Popular". "Hace cuarenta años yo pegaba carteles", ha ilustrado. "Esto es mi vida y quiero que siga siendo, no voy a dejar el carné", ha aseverado.

En el último congreso del PP, se aprobó un nuevo sistema de elección para el líder nacional a doble vuelta, en el que los militantes votan en la primera y en la segunda los compromisarios.

Una durísima oposición

El discurso de Rajoy también ha servido para dibujar las líneas de oposición. El expresidente se ha lanzado al cuello del PSOE intentando deslegitimar al nuevo Ejecutivo: "Va a gobernar alguien que ha perdido las elecciones. Se ha sentado un precedente grave en la historia de la democracia española'.

"Y lo que es peor, para hacerlo ha tenido que hacerse acompañar por los grupos más extremistas de la izquierda populista y del independentismo sectario", ha agregado el popular, quien ha enfantizado que "ese estigma acompañará a este Gobierno desde el primer minuto de su existencia y hasta el final".

"Ni las alianzas de los que perdieron las elecciones, ni los socios desleales, ni las encuestas a troche y moche, pueden sustituir la voluntad de los ciudadanos. Y los españoles han sido muy claros cada vez que se les ha consultado en los últimos años", ha recalcado un duro Rajoy, que ha dicho que el nuevo Gobierno nace con una "debilidad extrema".

Para Rajoy, resulta "inquietante la fragilidad política del nuevo gobierno cuando la situación de Cataluña y, sobre todo, en las calles de Cataluña, dista mucho de estar calmada". Y ha vuelto a subrayar que se trata de un Gobierno "Frankestein".

"Todas las manipulaciones y mentiras sobre la sentencia de Gürtel no son más que eso: manipulaciones y mentiras para crear una descalificación global, falaz e hipócrita contra nuestro partido, contra su labor al servicio de España y contra mi persona", ha criticado, que ha llegado de calificar de "posverdad" la interpretación sobre la sentencia de Gürtel.

La cara de Rajoy durante la toma de posesión de Sánchez

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